La decisión de Angelina Jolie conlleva riesgos y beneficios


Por Aaron E. Carroll, especial para CNN
Nota del editor: Aaron E. Carroll es profesor asociado de Pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana y es director del Centro de Política de Salud e Investigación sobre Profesionalismo de la universidad. Escribe un blog sobre políticas de salud en The Indicental Economist.
(CNN) – Angelina Jolie sorprendió a muchas personas con el artículo que publicó, en el que explicó sus razones para someterse a una mastectomía doble preventiva. Su madre murió a los 56 años, después de combatir el cáncer de ovario.
Más aún, Jolie descubrió que tiene el gen BRCA1, que incrementa considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de mama. De hecho, reporta que sus médicos calcularon que tenía un 87% de probabilidades de vivir con el padecimiento.
No me queda duda de que este artículo ha provocado que muchas mujeres reflexionen acerca de su propia salud y de las probabilidades que tienen de desarrollar la enfermedad. Gracias a varias organizaciones exitosas, la conciencia sobre el cáncer de mama está en su nivel más alto en la historia en Estados Unidos. El que una persona al nivel de Jolie hable públicamente acerca de una decisión tan personal y difícil, probablemente influirá en la mente de aquellas que tienen preocupaciones similares.
El cáncer de seno es una enfermedad real, no es rara y casi cualquier persona puede padecerla. No me queda duda de que su publicación enThe New York Times ayudará a que muchas que no habían considerado someterse a este procedimiento lo piensen más detenidamente.
En cierto sentido, eso es bueno. Existen razones reales y legítimas para que algunas mujeres consideren una mastectomía preventiva o profiláctica. Algunas mujeres que han tenido cáncer en un seno eligieron someterse a una mastectomía completa para evitar que se propague. Algunas mujeres con antecedentes, especialmente antes de los 50 años, podrían considerar el procedimiento.
Recientemente, las mujeres han podido descubrir a través de una prueba genética si tienen el gen BRCA1 o BRCA2, que aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer. Esta nueva información puede ayudarles a tomar una decisión.
Es una decisión personal. También es un asunto serio, porque el procedimiento tiene desventajas. Para empezar, es una intervención importante y conlleva todos los riesgos. Nunca se debe minimizar una operación. También es irreversible y algunas mujeres sufren consecuencias psicológicas o físicas.
Nadie debe juzgar la decisión de una mujer en este tema, pero sería poco justo para las pacientes que los médicos no les explicaran tanto los riesgos como los beneficios potenciales.
También es importante reconocer que una mastectomía preventiva no es garantía contra el cáncer. Los estudios demuestran que tiene un 90% de eficacia en la prevención de la enfermedad en las mujeres con moderado y alto riesgo. Lo que deja un 10% de probabilidad de desarrollar cáncer en la pared torácica, en la axila o incluso en el abdomen. Eso se debe a que es prácticamente imposible, hasta para el mejor cirujano, extirpar todo el tejido mamario de una mujer.
Por esto, algunas mujeres optan por no someterse al procedimiento, aunque el riesgo sea elevado. Tan solo hace unas semanas, Peggy Orenstein escribió un apasionante relato sobre su decisión de no someterse a la cirugía tras su primer roce con el cáncer de mama. Sus razones son tan válidas e importantes como las de Jolie, pero tal vez no tengan el mismo efecto en nuestra sociedad.
En parte, porque +son pocas las estrellas como Jolie que pueden atraer este tipo de atención. Sin embargo, aquí hay otro aspecto que vale la pena considerar. En Estados Unidos tenemos aversión a los riesgos. Estamos a favor de reducir la posibilidad de que algo malo ocurra. Tendemos a equivocarnos al hacer algo que al no hacer nada. No hay nada intrínsecamente malo con este comportamiento, pero deberíamos reconocerlo.
Analizamos más en comparación a las personas de otros países. Impulsamos la creación de soluciones tecnológicas e invasivas. A veces lo hacemos a costa de la salud y el dinero. Durante los últimos años, ha habido cierta resistencia al potencial abuso (y desventajas) de las mamografías y las pruebas de antígeno prostático específico. Esos debates son controversiales, pero significativos.
No se puede anular el riesgo. Tratar de hacerlo nos llevaría a prácticas que nadie apoyaría. Después de todo, alguien podría argumentar que deberíamos extirpar el tejido mamario a todas las mujeres porque nunca se sabe cuándo atacará el cáncer de mama. Nadie sugiere eso, pero demuestra que es una decisión realmente individual y personal.
Así debería ser. El que Angelina Jolie relate su decisión de someterse a una mastectomía preventiva no es ni más ni menos valiente que la decisión de Orenstein de no hacerlo. A ambas se les agradece que hagan saber a las mujeres que estas son discusiones que deberían de tener con su médico, sus seres queridos y consigo mismas.

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