EEUU y Brasil ahondan su conflicto por el espionaje que reveló Snowden

La visita a Brasilia del secretario de estado de EEUU, John Kerry, para limar las asperezas generadas por el caso Snowden, no ha surtido el efecto deseado. A algo más de dos meses del viaje oficial que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, realizará a Washington el próximo 23 de octubre, ambos países han dejado claro que el contencioso aún está lejos de solventarse y que sus relaciones bilaterales han dado un giro inesperado en el último mes. Tras una reunión de más de una hora entre Kerry y su homólogo brasileño, Antonio Patriota, Brasil se reafirmó en su versión de que las actividades de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU atentan contra su soberanía, mientras que EEUU - lejos de hacer el mínimo acto de contrición - aseguró que actúa dentro de la ley y que sus programas de vigilancia de comunicaciones tienen el único objetivo de preservar la seguridad de sus ciudadanos y del resto del mundo.
Antonio Patriota lanzó el primer torpedo en una rueda de prensa conjunta: “Consideramos que EEUU no tiene mejor socio que nosotros en el combate contra el terrorismo, siempre y cuando las acciones se realicen de forma transparente. Cuando se desarrollan de forma transparente, se fortalece la confianza. Cuando hay falta de información, se debilita la confianza. Si nuestras peticiones de información no se solventan de manera satisfactoria, correremos el riesgo de proyectar una sombra de desconfianza sobre nuestro trabajo”, advirtió.
Kerry tampoco se anduvo por las ramas a la hora de confirmar que su país no tiene intenciones de revisar sus programas de espionaje: “Permítanme que sea transparente; no puedo hablar de cuestiones operativas que afectan a nuestra seguridad nacional, pero puedo decirles que nuestro Congreso aprobó una ley tras el 11 de septiembre - cuando fuimos atacados por Al Qaeda- para comenzar un proceso de prevención de los ataques”. Según el jefe de la diplomacia norteamericana, "EEUU recaba información de inteligencia para proteger a sus ciudadanos, como hacen todas las naciones del mundo, y lo hace dentro de la legalidad".
Kerry añadió que su país no escatimará esfuerzos para "seguir dialogando” con Brasil para que “su Gobierno entienda y concuerde" con lo que EEUU "debe hacer para garantizar su seguridad y la seguridad del mundo en general". Pero el diálogo al que Kerry hizo referencia parece no satisfacer de momento las exigencias de Brasilia, que quiere detalles sobre los pinchazos a las comunicaciones electrónicas y telefónicas que afectaron a ciudadanos, compañías e instituciones brasileñas. “Las aclaraciones no son un fin en sí mismo. Oír aclaraciones no implica aceptar la situación. Necesitamos acabar con las prácticas que atentan contra la soberanía y las relaciones de confianza entre Estados, que violan las libertades individuales que nuestros países tanto defienden”, subrayó.
En una reciente visita a Brasil del vicepresidente norteamericano, Joe Biden, proclamó el inicio de “una nueva era” en las relaciones entre Washington y Brasilia. Los avances anunciados en aquel momento fueron el fin de la exigencia de visados a turistas brasileños que viajan a EEUU, la ampliación de los programas de intercambio universitario entre ambos países y el estímulo de las relaciones comerciales bilaterales. Dos meses después, las revelaciones del exagente de la CIA, Edward Snowden, mostraron que Brasil fue el segundo país más espiado por la Agencia Nacional de Seguridad, tras EEUU.
http://internacional.elpais.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario