El estrés puede ser la causa de tus antojos

Por Amanda Enayati
(CNN) — ¿Qué tienen en común los adictos a las drogas, las personas que están constantemente a dieta y los niños que viven en hogares conflictivos? Más de lo que podrías imaginar.
El estrés puede jugar un papel perjudicial al desencadenar un círculo vicioso en el que las personas se sienten abrumadas por impulsos incontrolables y distraídas por sentimientos negativos que, a su vez, desencadenan ciclos subsecuentes de recaídas, atracones y fracasos.
A lo largo de tres décadas de carrera, Rajita Sinha, psicóloga y directora del Centro para el Estrés en Yale, ha buscado entender los procesos que yacen debajo de esos ciclos de estrés con la esperanza de prevenirlos algún día.


La danza de los sentimientos humanos

Para Sinha, todo empezó con los sentimientos. Tenía nueve años y vivía en su natal India cuando empezó a practicar danza tradicional india, que se concentra principalmente en experimentar y expresar los sentimientos. Las bailarinas indias recurren a los gestos y a los ademanes para contar la historia de la vida sagrada de las personas.
“La danza me unió a los poderosos efectos de nuestros sentimientos”, recuerda.
Sinha practicó esta forma de arte durante la universidad, cada vez se sentía más fascinada por la forma en la que el cerebro y la fisiología afectan a los sentimientos y cómo estos motivan la conducta.
Inició su carrera trabajando con los sentimientos individuales como la ira y la tristeza. Examinaba la forma en la que afectan al cuerpo y cómo cambian nuestra respuesta a los diferentes estímulos del ambiente. Lo que observó entonces fue que la gente generalmente no tiene sentimientos puros, es decir, que no solo sienten ira o temor, sino que a menudo presentan una combinación de sentimientos.
“Si les preguntabas cómo se sentían, decían que estaban estresados o molestos”, dice. Se dispuso a entender cómo interactúan los sentimientos, tanto para protegernos como para provocar el estrés que puede agotarnos.


El hábito de las adicciones

En 1994, Sinha dirigía la unidad de tratamiento para el abuso de sustancias en Yale. Como directora clínica, estaba haciendo investigaciones acerca de los tratamientos cognitivos conductuales con los que se enseñaba a los adictos en recuperación a identificar los problemas y a superar la ansiedad.
Aunque las investigaciones demostraron que estas habilidades funcionaban, solían tener efectos modestos; se beneficiaron varias personas, pero no eran muchas.
“Estudiaba a esos grupos en mi clínica y notaba que los mismos individuos regresaban una y otra vez”, recuerda Sinha. “Me decían: 'ya sé qué tengo que hacer, tengo las habilidades, pero cuando estoy allá afuera y algo pasa, simplemente no puedo evitarlo'”, cuenta.
“El principal reto con las adicciones es, desde luego, la recaída; me dispuse a entender qué provoca la recaída; qué provoca que esas conductas regresen”, dijo.
Se hizo evidente que con frecuencia había un momento en el que alguna clase de reto o detonante impedía que la persona en recuperación tuviera acceso a sus recursos cognitivos. La forma en la que los sentimientos inundaban a la persona aumentaba de alguna forma el riesgo de recaída.
En cada caso, Sinha observó que el estrés jugaba un papel esencial en la pérdida del control. Estaba claro que Sinha y sus colegas no podían estar allá afuera con cada persona durante su recaída, pero se dispusieron a reproducir la conducta en un laboratorio.
“Empezamos a llevar al laboratorio a personas adictas en recuperación y les presentábamos una serie de retos en experimentos controlados. Descubrimos que cuando los individuos adictos están bajo estrés, quieren volver a consumir drogas casi automáticamente”.
La investigación empezó a delinear el patrón de la necesidad de consumir drogas inducida por el estrés, tanto para quienes se encontraban en las etapas tempranas de su recuperación como para quienes estaban consumiendo activamente. No solo los altos niveles de ansiedad y sentimientos negativos provocaban que los adictos en recuperación buscaran un alivio del estrés, sino que el estrés incrementaba la necesidad de consumir la droga.
Los experimentos subsiguientes demostraron que el estrés jugaba un papel importante en la pérdida del autocontrol en una gama de conductas, como en la adicción al juego o el consumo de tabaco, alcohol y comida.
“Empezamos a estudiar el cerebro para ver qué estaba pasando y descubrimos que durante esos periodos de excitación, se activaron las regiones del cerebro que controlan los hábitos”, dice Sinha.
Ella y sus colegas dedicaron mucho tiempo a desentrañar este mecanismo en un intento por descubrir cómo romper el ciclo de las adicciones.
“Tenemos muchos hábitos que son muy importantes para la supervivencia. Es una respuesta evolutiva muy arraigada que proviene de la necesidad primitiva de reaccionar rápidamente. Es muy difícil romper ese vínculo”, señala.
Las drogas, la comida y las conductas habituales tienen un efecto directo en la biología del estrés. Es un modelo de prealimentación, señala Sinha. Sus investigaciones han demostrado que el estrés provoca más estrés. Esto es particularmente preocupante porque existe una relación directa entre el estrés, la ansiedad, la depresión y las enfermedades crónicas.
“Ahora estamos estudiando los medicamentos y las intervenciones que reducen el estrés y la promoción de hábitos”, dice.


El estrés y el cerebro

Aunque desde hace mucho sabemos que hay una conexión entre las adicciones y el estrés y que el estrés puede hacernos más susceptibles a las enfermedades crónicas, hace poco tiempo empezamos a entender sus mecanismos biológicos.
Ese estrés desencadena la respuesta evolutiva de “pelear o huir”, por lo que todo el cuerpo se prepara para moverse rápido para salir del peligro. Como parte de esta excitación, el cuerpo libera la hormona del estrés —cortisona— y se estimula por medio de nuestras reservas de energía, con lo que se libera glucosa e insulina para que los músculos tengan energía para lidiar con el estrés.
Las sustancias como el alcohol, la nicotina y la cocaína —y los alimentos altos en grasas y calorías— pueden modificar poderosamente el sistema del estrés. Cambian las vías que sigue nuestro estrés y afectan la forma en la que podemos controlar nuestra reacción.
La zona del cerebro más vulnerable al estrés, incluso al estrés en la niñez temprana, es la corteza prefrontal, que es crucial para la homeostasis o estabilidad metabólica y para la supervivencia y la adaptación.
“La corteza prefrontal también es una región importante para las actividades autorreguladoras de todas clases, tanto sentimentales como cognitivas, e incluye el control de impulsos y la regulación de los sentimientos, de la cognición y los deseos”, dice Sinha.
El ataque constante del estrés agota nuestra capacidad para contrarrestar los deseos potencialmente poderosos, como la necesidad de consumir sustancias o alimentos adictivos. También puede decaer el control sobre las conductas impulsivas o peligrosas. Esta dinámica provoca que los niños que viven en ambientes conflictivos y que las personas que tienen adicciones estén en mayor riesgo.


Aquí termina la responsabilidad

La clínica del Centro para el Estrés de Yale ofrece cuidados de salud tanto conductual como física que incorpora intervenciones tradicionales como medicamentos y terapia con terapias alternas como el yoga, la meditación reflexiva, la acupuntura y la biorretroalimentación.
“Estamos descubriendo que las intervenciones para reducir el estrés, como la meditación reflexiva, pueden ser sumamente útiles para influir en el ciclo del estrés”, señala Sinha. “Sin embargo, la dificultad estriba en que la meditación por sí sola puede no ser suficiente para ayudar a los individuos adictos”, asegura.
El trabajo de Sinha, que comenzó con la interacción entre el estrés y la conducta adictiva, finalmente se extendió a la gama de adicciones conductuales como la adicción a la comida, al juego o al sexo. También empezó a observar los efectos del estrés en conductas motivadas como el ejercicio y una alimentación adecuada.
En este momento, está particularmente interesada en la adicción a la comida; está preocupada por la epidemia de la obesidad y por el impulso de comer originado por el estrés.
Sinha coincide en que son muy importantes las intervenciones sociales y de salud pública. Cuando se implementó el impuesto a los cigarrillos y se prohibió fumar en lugares públicos, hubo un descenso marcado en el consumo. Sin embargo, sigue habiendo una cantidad considerable de fumadores.
“Además, no puedes prohibir realmente el alcohol y los alimentos altos en grasas. La responsabilidad es de cada individuo. Lo que me interesa es la conexión entre el estrés y el comportamiento, el encontrar formas de fortalecer la mente y el cuerpo para que podamos resistir a las enfermedades mentales y físicas”, dijo.
Sinha no ha bailado mucho últimamente. “Estoy completamente comprometida con mi trabajo”, dice. “Sin embargo, me parece interesante que lo que bailé durante mi niñez y juventud se volvió la piedra angular de mi trabajo, la forma en la que eso moldeó mi carrera”.
Además, Sinha se encuentra en un consultorio clínico en el que recurren al yoga y a la reflexión; a menudo se siente como si hubiera cerrado el círculo porque “parte de la danza clásica india se basa en los principios del yoga”.
De forma particular, dice, ha sido un viaje interesante e inesperado de vuelta a casa.

¿Realmente leer con poca luz daña la vista?

Claudia Hammond
Columnista, BBC Future


Si alguna vez lo pillaron leyendo con poca luz o con una linterna bajo las cobijas cuando ya tenía que estar dormido, probablemente le dijeron que forzar sus ojos le dañaría la vista. O quizás oyó decir que era fácil saber cuáles eran los niños estudiosos en el colegio pues los que se la pasaban con las narices en un libro tenían que usar anteojos.

Pero si consulta la web, descubrirá que aparentemente es un mito.
¿Fin de la historia? No precisamente.
Cuando uno explora un poco más y revisa la evidencia científica, el cuento es más complejo.

Empecemos por lo básico
Quien sufre de miopía puede ver bien lo que está cerca pero lo que está lejos, como el número de un bus o un menú de un restaurante en un tablero, se ve borroso. Usar gafas o lentes de contacto resuelve el problema, pero no responde la pregunta de por qué hay quienes se vuelven miopes en la infancia y otros no.
Nuestros ojos están ingeniosamente diseñados para ajustarse a diferentes niveles de luz. Si uno está tratando de leer en la penumbra, las pupilas se dilatan para dejar entrar más luz por las lentes a nuestras retinas. Las células de la retina, llamadas conos y bastones, usan esa luz para pasarle información al cerebro sobre lo que se puede ver.
Si uno está en un cuarto oscuro por ejemplo, ese proceso permite que uno se vaya acostumbrando gradualmente a lo que inicialmente parece oscuridad absoluta. Y al prender la luz uno se encandila, hasta que las pupilas se reajustan.
Lo mismo pasa si uno se esfuerza para leer un libro con luz baja o cuando uno mira algo de cerca, como un bordado: el ojo se ajusta, los músculos alargan el área conocida como la cámara vítrea, la parte gelatinosa del glóbulo ocular que se encuentra entre la lente y la retina.

Líneas borrosas
Desafortunadamente, no hay estudios que hayan examinado los efectos a largo plazo de leer en la oscuridad. Así que hay que consultar los estudios sobre factores diferentes y tratar de darle sentido a la información.
La mayor parte de la investigación y el debate sobre la miopía se concentra en los efectos de mirar cosas de cerca -lo que los investigadores llaman trabajo cercano-, en vez de las consecuencias de leer con mala luz.
Un estudio británico de 2011, por ejemplo, encontró que el trabajo cercano puede influir en el inicio de la miopía en adultos pero su efecto es mínimo comparado con factores como el peso al nacer y si las madres fumaron durante el embarazo.
Hay regiones en el mundo con una alta prevalencia de miopía, como el este y sureste de Asia donde entre el 80% y 90% de los alumnos que terminan el colegio sufren de miopía, lo que lleva a los investigadores a preguntarse si las largas horas que los niños pasan estudiando podrían ser la causa del problema.
Sin embargo, cualquier diferencia geográfica en la incidencia de miopía puede reflejar más bien diferencias genéticas, y hay evidencia abundante de que los genes son un factor clave en términos de miopía. Si ambos padres la sufren, hay un 40% de probabilidad de que el hijo también. Si tienen buena visión, el riesgo cae a apenas un 10%.
La manera clásica de estimar cuánto contribuyen los genes a una afección o enfermedad es comparando mellizos y gemelos. Un estudio llevado a cabo en Reino Unido demostró que el 86% de los resultados de las mediciones en exámenes de los ojos pueden explicarse por factores genéticos.
Pero, como señalan los autores, eso no significa que se pueda ignorar el efecto del entorno. Se puede argumentar por ejemplo que padres estudiosos alientan a sus hijos a ser iguales, así que todos terminan necesitando gafas. Eso haría que la asociación genética pareciera más sólida de lo que realmente es.
O quizás algunos chicos heredan una susceptibilidad a problemas oculares, que luego se activa con el esfuerzo que hacen con los ojos cuando son jóvenes.
Donald Mutti y sus colegas en Estados Unidos trataron de aclarar eso en un estudio hecho en California, Texas y Alabama. No encontraron evidencia de una susceptibilidad genética y notaron que los hijos de miopes no pasaban más tiempo leyendo que otros chicos. La herencia, insistieron los autores, era el factor más fuerte.

Un alivio luminoso
No obstante, considerando de nuevo los posibles efectos del entorno, hay un conjunto de estudios intrigantes que han explorado el efecto de la brillante luz del día.
Es posible que no sea tan importante el tiempo que se pasa frunciendo los ojos con un libro como el que se pasa frunciéndolos bajo el sol.
El estudio de miopía de Sídney les hizo seguimiento a 1.700 chicos de 6 y 12 años de edad que vivían en Australia y encontró que entre más tiempo pasaran jugando afuera, menos probable era que se volvieran miopes.
Una revisión sistemática de estudios que incluyó los de Australia y Estados Unidos encontró un efecto generalizado protector de pasar tiempo afuera, particularmente para las poblaciones de Asia oriental.

¿Por qué ayuda la luz del día?
Solía pensarse que hacer deportes le enseñaba a los niños a enfocarse en objetos distantes pero en este estudio no importaba qué estaban haciendo con tal de que los iluminara la luz natural. Eso parecía proteger los ojos de algunos niños de las horas que pasaban leyendo o estudiando.
Los autores creen que el beneficio de estar a la intemperie es el efecto que tiene la luz del día en la profundidad de campo y la habilidad de enfocar la vista claramente. Incluso sugieren que una exposición superior de lo normal a la luz del día podría estimular la producción de dopamina, lo que podría tener un efecto en el crecimiento del ojo. Esa hipótesis no ha sido puesta a prueba pero si se demostrara podría explicar la baja incidencia de miopía en Australia.

Cuando se oculta el Sol
Con tal variedad de estudios, ¿qué se puede concluir?
La genética sin duda alguna tiene un impacto importante en la tasa de miopía, pero la evidencia sugiere que los factores ambientales también juegan un rol que no se puede desestimar todavía. Después de todo, no importa cuán pequeño sea el efecto que tenga, es más fácil cambiar el entorno que los genes.
Lo mejor que podemos decir en este momento es que jugar afuera parece ser beneficioso para los ojos y que quizás los niños pequeños deben estudiar con buena luz para evitar forzar los ojos.
En lo que se refiere a los adultos, todos los estudios fueron hechos con niños, cuyos ojos todavía se estaban desarrollando, así que si quiere seguir leyendo bajo las cobijas con una linterna, probablemente no le causará problemas.
Claro que ahora que usted es lo suficientemente grande para decidir a qué hora se va a dormir, posiblemente no necesitará hacerlo.

Una ameba que "come" el cerebro tiene en estado crítico a una niña en EE.UU.

Por Jacque Wilson y Jen Christensen

(CNN) — Una niña de 12 años en Arkansas, Estados Unidos, se encuentra en estado crítico después de que contrajo un parásito raro pero mortal que come el cerebro, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).
Kali Hardig ingresó al Hospital Infantil de Arkansas hace aproximadamente ocho días, de acuerdo con un vocero del hospital.
La transmisión fue causada por una ameba microscópica llamada Naegleria fowleri, que entra al cuerpo a través de la nariz y viaja hacia el cerebro. Usualmente se encuentra en personas que nadaron en agua dulce templada. No puedes contraer el organismo al beber agua contaminada, de acuerdo con los CDC.
"Esta infección es una de las más graves que conocemos. El 90% de las personas que la contraen mueren”, dijo el médico Dirk Haselow del Departamento de Salud de Arkansas al filial de CNN, WMCTV.
El Parque Acuático Willow Springs en Little Rock, Arkansas, es la fuente más probable de la infección de Hardig, según un comunicado de prensa del Departamento de Salud. Otro caso del mismo parásito, también llamado meningoencefalitis amebiana primaria, fue reportado en 2010, y también fue vinculado con Willow Springs.
“Con base en la aparición de dos casos de esta infección rara en asociación con el mismo cuerpo de agua y las características únicas del parque, el Departamento de Salud de Arkansas pidió al propietario de Willow Springs que cerrara voluntariamente el parque acuático para asegurar la salud y seguridad del público”, según el comunicado de prensa.
Los primeros síntomas aparecen entre uno y siete días después de la transmisión de la ameba, incluidos dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómitos y rigidez en el cuello, de acuerdo con los CDC.
“Los síntomas posteriores incluyen confusión, falta de atención a las personas y al entorno, pérdida de equilibrio, convulsiones y alucinaciones”, se señala en el sitio web de la agencia gubernamental. “Después del comienzo de los síntomas, la enfermedad progresa rápidamente y usualmente causa la muerte dentro de uno a 12 días”.
Contraer esta ameba es extremadamente raro. Entre 2001 y 2010, hubo 32 casos reportados, dicen los CDC. La mayoría de estos casos ocurrió en el sureste de Estados Unidos.
Aquí están algunos consejos de los CDC para ayudar a reducir el riesgo de transmisión:
Evita nadar en agua dulce cuando la temperatura del agua es alta y el nivel del agua es bajo.
Mantén tapada la nariz o utiliza pinzas para la nariz.
Evita remover el sedimento mientras caminas por áreas con agua dulce templada y poco profundas.
Si irrigas, lavas o enjuagas tus senos nasales (por ejemplo, con un rinocornio), utiliza agua que fue destilada o esterilizada.

Virginia Johnson, la mujer que explicó el orgasmo femenino

Por Thomas Maier, especial para CNN
Nota del editor: Thomas Maier es autor de “Masters of Sex: The Life and Times of William Masters and Virginia Johnson, the Couple Who Taught America How to Love,” que Basic Books reimprimirá la próxima semana para coincidir con el debut, el 29 de septiembre del programa de Showtime “Masters of Sex”, que se basa en el libro y que protagonizan Lizzy Caplan y Michael Sheen.

(CNN) — Alguna vez Virginia Johnson me dijo algo sorprendente sobre su célebre asociación con el doctor William Masters, que ayudó a revolucionar el entendimiento que se tenía en Estados Unidos de la sexualidad humana.
A pesar de la fama mundial de Masters y Johnson, "éramos dos de las personas más discretas sobre la faz de la Tierra", dijo. "Simplemente nadie nos conocía bien. La gente especula mucho, pero en realidad no sabe".
Mientras leía el obituario sobre la muerte de Johnson a la edad de 88 años, recordé las palabras de Virginia. Hay un sentido de asombro por su historia de vida y cómo logró afectar las vidas y la felicidad de tantas personas, en especial la de las mujeres de mente independiente que, como ella, querían tomar sus propias decisiones sobre el sexo, más allá de los designios de los hombres.
La vida de Johnson parece la historia de una Pigmalión del mundo moderno. Con poca suerte, una mujer divorciada dos veces y con dos hijos, regresó a la Universidad de Washington a los 32 años . Trabajaba como secretaria en el hospital afiliado a la universidad en St. Louis cuando conoció a Masters, el experto en obstetricia, ginecología y fertilidad de la ciudad.
Masters, un doctor trabajador y ambicioso deseaba ganar un premio Nobel por documentar clínicamente la manera en que el cuerpo responde durante el sexo, de tal manera que la medicina pudiera encontrar tratamientos efectivos para las parejas casadas que tenían problemas en la recámara. Bill se percató de que necesitaba asociarse con una mujer para una empresa tan riesgosa. Las pocas mujeres doctoras en la década de 1950 no querían acercarse a este experimento potencialmente explosivo que podría arruinar sus carreras. Ni siquiera la esposa de Masters (con quien tenía dos pequeños niños y vivía en los suburbios) quería involucrarse.
Virginia lo cambió todo. Casi inmediatamente mostró un genio nato con respecto a lo que hace que un hombre y una mujer hagan clic sexualmente y en los temas del corazón. Primero como una diligente adjunta y eventualmente como una socia en toda la extensión de la palabra, Johnson convenció a docenas de mujeres y hombres (enfermeras, enfermeros, residentes, estudiantes de grado y varias personas alrededor de St. Louis) a convertirse en parte de su estudio secreto de una década de duración, el experimento sexual más grande en la historia de Estados Unidos.
Su trabajo fue publicado en 1966 en "Human Sexual Response" y explicaba en su propia oscura jerga médica, la manera en que el cuerpo trabaja durante el sexo. Como cartógrafos, colocaron en un mapa la manera en que cada parte del cuerpo vibra, suda y se excita durante el sexo. Sin el extraordinario fervor y perseverancia de Virginia Johnson, Masters coincidía en que su experimento habría fracasado. Bill dio crédito a "Gini" por sus notables contribuciones, más allá de lo que cualquier doctor en la década de 1950 hubiera hecho, compartiendo con ella el crédito de su primer libro.
El tiempo acentuaría el impacto de Johnson aún más. A pesar de su lenguaje cuidado, el primer libro documentaba el poder de la sexualidad femenina, mostrando que las mujeres eran capaces de tener orgasmos múltiples, un verdadero despliegue de pirotecnia en comparación con la explosión única de la mayoría de los hombres.
Su evidencia clínica se convirtió en parte de la chispa de la llamada revolución sexual de Estados Unidos de las década de 1960 y 1970 que se reflejó en todo, desde importantes escritos feministas hasta la revista Playboy de Hugh Hefner. Incluso las recatadas revistas para mujeres, llenas de recetas y trivialidades caseras, empezaron a escribir sobre sexo utilizando las mismas frases clínicas que Masters y Johnson habían hecho aceptables en la sociedad educada.
Pero el impacto de Virginia fue más evidente particularmente en el segundo libro del dúo, "Human Sexual Inadequacy" de 1970, que les valió la portada de la revista Time y entrevistas en programas de televisión. Fue Virginia, en gran medida, quien desarrolló la terapia "sensual" del equipo a partir de una gran variedad de influencias (incluyendo el conductismo, los métodos freudianos de hablar e incluso estudios de urología de otros investigadores médicos) lo que pronto atrajo a muchas parejas a su clínica para curar sus dificultades sexuales.
El hecho de que una mujer sin un grado hubiera llegado a un enfoque tan efectivo proclamando una solución inmediata tan estadounidense: 80% de éxito en un plazo de dos semanas (en comparación con años sobre el diván de un analista vienés hablando de sentimientos sobre nuestra pobre madre) resultaba irritante para las instituciones médicas. Aún así el trabajo pionero de Masters y Johnson sentó las bases para la industria de la terapia moderna del sexo, con clínicas alrededor del mundo que dependen de sus métodos y sabiduría hasta la fecha.
Más tarde Virginia diría que la devoción completa a su investigación y a sus pacientes lastimó mucho a la relación con sus hijos y a su matrimonio con Masters (se divorciaron en la década de 1990, poco después de que su clínica cerró), expresando el mismo arrepentimiento que muchas mujeres hoy comparten al tratar de balancear su trabajo y su vida familiar. También estaba preocupada porque su trabajo pionero sobre el sexo podría ser utilizado por libertinos para evitar la necesidad de mostrar sentimientos por sus parejas como humanos reales y cariñosos, más que hologramas pornográficos en la recámara.
Pero lo más importante fue que Johnson se percató de que muchas mujeres jóvenes habían adoptado estilo independiente de pensar sobre el sexo, que alguna vez fue tan prohibido en Estados Unidos en la década de 1950. Solo ellas, y no una figura paterna en bata de laboratorio, podría reglamentar sus cuerpos y establecer los términos para cuándo, cómo y con quién podrían compartir su sexualidad.
Las notables aventuras personales y profesionales de Johnson hacen de ella una de las mujeres estadounidenses más extraordinarias del siglo XX. Su fallecimiento debe recordarnos el gran impacto que su vida tuvo en todos nosotros.
Las opiniones expresadas en este comentario pertenecen exclusivamente a Thomas Maier.

El "osito de peluche" que bajó 140 kilos

Por Matthew Casey, CNN
(CNN) - Sus amigos y familiares solían describirlo como un osito de peluche: carismático, amable y modesto.
La descripción de Ryan “Mac” McDonald era precisa: el exjugador de fútbol americano en la universidad pesaba lo mismo que un pequeño oso en el año 2000, cuando sus amigos le regalaron una membresía al gimnasio para su cumpleaños 25. Para no parecer desagradecido, Mac fue a intentar bajar de peso y un entrenador personal rápidamente lo puso a correr en la cinta.
Mac, hoy de 38 años, empezó a ejercitar enseguida, pero no pasó mucho antes de que descubriera que el aparato lanzaba humo. El entrenador intentó explicarle que la cinta era vieja e invitó a Mac a utilizar una más moderna.
Obedientemente, Mac pasó a otra cinta. Unos diez minutos después, la misma historia: humo debajo de la máquina.
“Fue una razón suficiente para no volver a utilizar una cinta”, dice. “Esa fue otra de mis excusas”, agrega.
Antes de volver a pisar un gimnasio, Mac llegaría a pesar más de 225 kilogramos y sufriría una enfermedad que puso en riesgo su vida.
Sin embargo, cuando tomó la decisión de cambiar su estilo de vida, bajaría 136 kilos en apenas tres años.
“Nunca dejó de subir de peso”
Midiendo 1,83 metros de altura, Mac fue siempre un hombre grandote, dice su mejor amigo, Tim Scrivner, dueño del gimnasio Fieldhouse Fitness Center yJailbreak, una compañía que organiza carreras en Texas.
Ambos se conocieron durante la escuela secundaria en la Liberty Christian School.
“Éramos compañeros en el equipo de fútbol americano”, recuerda Scrivner.
En aquel tiempo, Mac pesaba entre 118 y 125 kilos y llegó a ser elegido como uno de los mejores jugadores del estado. Jugó un año en la universidad y luego abandonó el deporte.
“El fútbol americano no era su vida”, asegura Scrivner. “Su personalidad era la de un hombre grande y amable querido por todos”, añade.
Mac se mudó a la granja familiar cerca de Wichita Falls, en Texas. Allí, la gente pronto comenzó a percibir que el hombre subía rápidamente de peso. Su hermano menor Clint recuerda visitarlo y ver una pequeña nevera junto a su sillón en la sala.
“Creo que nunca dejó de subir de peso”, dice Clint.
Mac pesaba unos 160 kilos y cursaba estudios en la Midwestern State University en 1996 cuando conoció a la mujer que se convertiría en su esposa, Jessica McDonald.
“Recuerdo decirle a una amiga que no quería nada serio con él porque tenía varios objetivos en mi vida y él no era muy saludable”, dice Jessica.
Pero Mac logró conquistarla con su caballerosidad y carisma.
La relación, sin embargo, no cambió los hábitos alimenticios de Mac. La comida chatarra siguió contribuyendo a su aumento de peso y las salidas a restaurantes de comida rápida eran una constante.
Jessica recuerda unas vacaciones en Asheville, Carolina del Norte, en las que recorrió sola los fantásticos jardines de una mansión porque a Mac ya le daba vergüenza ser visto en público.
“La gente se quedaba mirándolo”, dice. “Él veía el mundo desde el asiento de su carro”, agrega.
En noviembre de 2009, Mac vio el mundo desde la cama de un hospital cuando una fascitis necrotizante, una bacteria que se alimenta del tejido, atacó la parte izquierda de su cuerpo.
La infección estaba peligrosamente cerca de su corazón, lo que obligó a los doctores a quitar pedazos de tejidos infectados del tamaño de pelotas de béisbol.
Mac intentó tomarse con tranquilidad lo ocurrido, pero la situación lo asustó mucho. No quería morir.
El método de Mac
Un año después, la balanza marcó 240 kilos y Mac se dio cuenta de que debía intentar bajar de peso.
“Pensé entonces: ‘Si voy a hacer esto, voy a hacerlo paso a paso. Pero más vale que haga algo antes de perder a mi familia por una muerte prematura’”, recuerda.
Mac empezó a ir al gimnasio de Scrivner. Luego abandonó la comida chatarra y los bufés libres. Después dejó los refrescos. Finalmente, comenzó a comprar comida saludable en el mercado.
Su estrategia le permitió bajar de peso sin someterse a una cirugía de cinturón gástrico o contratar a un nutricionista.
“Fue simple, pero no fue fácil”, dice Mac. “Sabía que tenía que cambiar porque estaba cansado de no poder hacer todo lo que quisiera”, añade.
Scrivner dice que cuando Mac empezó el gimnasio, les pedía a otros miembros que no le dijeran nada a su amigo.
“Lo perseguimos tanto durante años”, sostiene. “Todos nos aguantábamos de decirle algo y tan solo esperábamos que no abandonara el gimnasio”, añade.
Cuando Mac perdió unos 20 kilos, Scrivner se le acercó y le preguntó si quería participar de una carrera de obstáculos de tres millas.
Mac prometió continuar ejercitando y participar del evento de Jailbreak. Fiel a su palabra, compitió en la carrera pesando 160 kilos.
“Sabía que quería completarla”, dice Mac. “Recuerdo mi euforia al cruzar la meta”, agrega.
Desde entonces, ha participado de carreras de 5 y 10 kilómetros, ha corrido una media maratón, un duatlón y un triatlón. Y en agosto participará de una carrera en bicicleta de 160 kilómetros.
Hoy, con 104 kilos, Mac puede incluso andar en motocicleta, algo que no pudo hacer durante años. En noviembre cumplirá un sueño y recorrerá Baja California, en México.
“Tuve muchas personas en mi vida a las que pude acercarme y hacerles preguntas”, dice. “Esto no lo hice solo”, asegura.
Mac todavía se pesa semanalmente y dice que la batalla contra la balanza seguirá durante el resto de su vida. Pasa su tiempo libre con Jessica y sus dos hijos, Matthew, de tres años, y Libby, de cinco.
Los McDonald celebrarán su decimoquinto aniversario de casados en diciembre próximo.
“Creo que hoy estamos más fuertes que nunca”, dice Jessica, que actualmente está escribiendo su tesis doctoral sobre el impacto de la obesidad en el proceso de aprendizaje. “Es mi mayor fan”, agrega.
Mac también se toma el tiempo para compartir su historia con otras personas aquejadas por la obesidad. Tiene un blog y se reúne con niños del YMCA en Forth Worth, impulsándolos a adquirir hábitos saludables desde la infancia.
Scrivner cree que la historia de Mac es mejor que un entrenador personal para aquellos que intentan perder peso.
“Es la persona más inspiradora que conozco”, asegura.

"Una última cosa, recen por mí": papa Francisco

Por Shasta Darlington y Eric Marrapodi, CNN
Río de Janeiro, Brasil (CNN) – En una multitudinaria ceremonia en la playa Copacabana, el papa Francisco cerró su visita a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud.
"Vayan, no tengan miedo y sirvan", dijo el Papa a sus fieles congregados este domingo.
Peregrinos católicos del mundo viajaron a Brasil para la semana de celebraciones y para ver al pontífice, cuya visita fue un respiro de aire fresco para una Iglesia que ha lidiado en años recientes con escándalos.
La oficina del alcalde en Río de Janeiro indicó que la estimación del total de asistentes a la oración de vigilia de este sábado podría alcanzar los tres millones. Este domingo, el Vaticano estimó el aforo a la misa final en tres millones de fieles, citando autoridades civiles.
Tomas de helicóptero mostraron multitudes de personas hombro con hombro a lo largo de casi cinco kilómetros, en las playas y las calles donde los peregrinos han acampado.
Durante su homilía, el Papa exhortó a la multitud a compartir su fe. “La experiencia de este encuentro no debe permanecer en su vida o en el pequeño grupo de su parroquia, su movimiento o su comunidad”, dijo.
“No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cada área de la vida, a los márgenes de la sociedad, incluso a aquellos que parezcan más lejanos, más indiferentes”, añadió.
En su despedida, Francisco les pidió a los jóvenes que recen por él.
"Esta no es una celebración de despedida, sino de comienzo de una misión", dijo Orani Tempesta, arzobispo de Río, durante la llamada Misa de Envío. Se estima que alrededor de 3 millones de personas asistieron a la ceremonia.
La próxima Jornada Mundial de la Juventud será en Cracovia, Polonia, en 2016, anunció el papa Francisco.  El beato Juan Pablo II fue arzobispo de Cracovia.

¿Café gratis? Sí, en Canadá donadores anónimos han pagado cientos de tazas

Por Brad Lendon
(CNN) — ¿Qué tiene el café en Canadá? Aparentemente algo que hace que algunos pesonas sean bastante generosas.
Al menos en seis ocasiones esta semana, los clientes en los restaurantes Tim Hortons pagaron por sus propias tazas de café y además por las de otras 500 personas o mas en la fia, de acuerdo con reportes de medios.
Un operador de la línea de atención al cliente de la cadena dijo a CNNMéxico que una taza pequeña de café cuesta 1.29 dólares canadienses, una mediana 1.50 y una grande 1.65.
Los primeros 500 cafés fueron regalos de un donador anónimo en un restaurante Tim Hortons en el centro de Edmonton, Alberta, este lunes, reportó CTV. Un hombre de veintitantos años compró un café con dos cucharadas de azúcar y dos de crema y una dona, y le dijo al empleado que cargara los siguientes 500 cafés grandes en su tarjeta de débito, según el informe.
“(El personal) pensaba que quizá estaba tan bendecido que quería compartir su bendición, o que quizá ganó la lotería o algo”, dijo a CTV la administradora de la tienda Joanne Averion.
El acto fue repetido cinco veces desde esa ocasión, en Calgary, Alberta, este martes, en Ottawa y en Red Deer, Alberta, este jueves, y dos veces más en Edmonton también el jueves, según la Canadian Broadcasting Corp (CBC, por sus siglas en inglés).
El último caso es el único en el que la donadora de café se atribuyó el mérito.
Monica Kavanaugh compró 800 tazas de café en la sucursal Tim Hortons en el Hospital Royal Alexandra de Edmonton este jueves.
"Fue una forma de retribuir”, dijo Kavanaugh a la CBC. “(El personal del hospital) ayudó mucho a mi padre, y simplemente siento '¿por qué no regresarle un poco al hospital?'”.
A principios de este jueves, alguien pagó las siguientes 500 tazas en el Hortons del hospital.
Es un gran negocio para Tim Hortons, pero la empresa dice que es casualidad, no un truco de mercadotecnia.
“Por más brillante que es esto, puedo asegurarte que Tim Hortons no tiene nada que ver con los buenos samaritanos que han comprado cafés en todo el país”, dijo la representante de Tim Hortons, Michelle Robichaud, a CTV.
“Estamos tan sorprendidos y emocionados como nuestros clientes por estos increíbles actos aleatorios de bondad (...) Nuestro único papel realmente es servir las tazas de café”, según dijo Robichaud a la CBC.

Francisco se opone a la legalización de las drogas y clama contra el narco

En un hospital de Río de Janeiro (Brasil) dedicado al tratamiento de las drogodependencias, “un santuario particular del sufrimiento humano”, el papa Francisco reclamó un “acto de valor de la sociedad” contra “la plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte”. Jorge Mario Bergoglio se mostró contrario a la legalización: “No es la liberalización del consumo de drogas, como se está discutiendo en varias partes de América Latina, lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química. Es preciso afrontar los problemas que están en la base de su uso, promoviendo una mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a los necesitados y dando esperanza en el futuro”. Por la mañana, rezó a María. Por la tarde, se metió en los charcos. La personalidad de Jorge Mario Bergoglio salió a relucir al afrontar un tema especialmente controvertido, un debate encendido entre quienes —como el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, o algunos exmandatarios latinoamericanos— defienden que la legalización sería un medio eficaz para debilitar las mafias y quienes, por el contrario, se oponen de forma frontal. El Papa dijo: “Hay muchas situaciones en Brasil, en el mundo, que necesitan atención, cuidado, amor, como la lucha contra la dependencia química. Sin embargo, lo que prevalece con frecuencia en nuestra sociedad es el egoísmo. ¡Cuántos mercaderes de muerte que siguen la lógica del poder y el dinero a toda costa!”.
Según el papa argentino, hay que tender la mano a quien ha caído en “el abismo de la dependencia".
Delante de algunos muchachos afectados por la adicción a las drogas, Francisco dijo que quería abrazarlos a todos, pero que “abrazar no es suficiente”. Según el papa argentino, hay que tender la mano a quien ha caído en “el abismo de la dependencia, tal vez sin saber cómo, y decirle: puedes levantarte, puedes remontar, te costará, pero puedes conseguirlo si de verdad lo quieres”.
Una vez más, el papa Francisco no da puntada sin hilo. Su primera jornada oficial —el martes lo dedicó a reuniones de trabajo con los obispos a los que ha encargado la reforma del Vaticano— estuvo cargada de simbolismo. Antes de visitar el hospital San Francisco de Asís de Río de Janeiro, presidió la misa en el santuario de Aparecida, patrona de Brasil. Una jornada, por tanto, dividida entre la oración y el trabajo a favor de los desfavorecidos. Desde el centro de la devoción mariana —donde se venera una pequeña virgen negra que según la leyenda fue encontrada en el siglo XVIII por unos pescadores— a las periferias del mundo, llenas de sufrimiento.
Hace seis años, un cardenal argentino lideró en el santuario de la virgen de Aparecida la redacción de un documento que pretendía devolver la Iglesia a la senda de Cristo, despojándola de los oropeles del poder y acercándola a la gente. El llamado documento de Aparecida dice, entre otras cosas, que “la Iglesia debe liberarse de todas las estructuras caducas que no favorecen la transmisión de la fe” y anima a los obispos a ser servidores del pueblo y no al contrario. A través de aquellas ideas reformistas, aquel obispo argentino se convirtió, tras la renuncia de Benedicto XVI, en el papa Francisco y ahora ha querido que su primer acto religioso dentro de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) sea precisamente aquí. “El cristiano no puede ser pesimista”, advirtió Jorge Mario Bergoglio durante la homilía, “no puede tener aspecto de quien está de luto perpetuo”.
Durante la homilía, Jorge Mario Bergoglio desarrolló una de las bases del documento de Aparecida: la Iglesia debe afrontar los retos del mundo moderno de forma positiva, sin miedo, dejando atrás la amenaza constante del infierno y el fuego eterno. “Nunca perdamos la esperanza. Jamás la apaguemos en nuestro corazón. El dragón, el mal, existe en nuestra historia, pero no es el más fuerte. El más fuerte es Dios, y Dios es nuestra esperanza. Es cierto que hoy en día, todos un poco, y también nuestros jóvenes, sienten la sugestión de tantos ídolos que se ponen en el lugar de Dios y parecen dar esperanza: el éxito, el dinero, el poder, el placer. Con frecuencia se abre camino en el corazón de muchos una sensación de soledad y vacío, y lleva a la búsqueda de compensaciones, de estos ídolos pasajeros. Seamos luces de esperanza. Tengamos una visión positiva de la realidad”.
Al principio de la homilía, que leyó en portugués, Francisco confió a los fieles una anécdota muy querida. En 2007, durante la redacción del documento de Aparecida, los obispos que participaban en la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe trabajaron en una sala situada bajo el santuario, oyendo los pasos y los rezos de los peregrinos. “Los obispos”, explicó, “se sintieron alentados, acompañados y en cierto sentido inspirados por los miles de peregrinos que acudían cada día a confiar su vida a la Virgen; aquella Conferencia fue un gran momento de la Iglesia”.
Se podría decir que aquel fue el momento en que Jorge Mario Bergoglio empezó a caminar hacia la silla de Pedro. Los obispos llegados de toda América vieron la forma de trabajar del entonces cardenal de Buenos Aires. El documento no se construía a partir de un texto base —confeccionado desde las alturas— sino de las propuestas de cada uno. La obsesión de Bergoglio era sacar a la Iglesia del ambiente viciado de las sacristías, de los lujos del Vaticano a las necesidades de la gente corriente. Aquel documento contiene frases que poseen una música y una letra muy parecida, por no decir idéntica, a los mensajes que Bergoglio lanza un día y otro también desde que fue elegido Papa y que se resumen en un par de frases pronunciadas en la homilía: “Los jóvenes no solo necesitan cosas. Necesitan sobre todo que les propongamos los valores inmateriales que son el corazón espiritual de un pueblo: espiritualidad, generosidad, solidaridad, perseverancia, fraternidad, alegría; son valores que encuentran sus raíces más profundas en la fe cristiana”.
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El empresario que cambió los ordenadores por la marihuana

RAQUEL SECO SAN FRANCISCO DEL RINCÓN (GUANAJUATO) 20 JUL 2013 - 03:27 CET25
Fue el dinero, reconoce Jamen Shively. ¿Cómo, si no, pasa uno de ser exdirectivo de Microsoft a fundador de la primera marca comercial de marihuana de EE UU? “Por primera vez hay una industria de entre 50.000 y 100.000 millones de dólares donde no existe ninguna marca establecida”, recordaba este jueves en el foro sobre legalización del Centro Fox de Guanajuato. Esa fue su primera motivación para fundar Diego Pellicer. Pero asegura que ahora su activismo tiene razones más profundas. Habla, con su fuerte acento y un entusiasmo casi de predicador, de “transformar el mundo” y de construir un catalizador de cambio para otros problemas: “Guerra, hambre, derechos humanos, protección ambiental, crimen”.
Así de grandilocuente es Shively, ingeniero estadounidense de 45 años educado en Berkeley, rubio, con gafas, tan alto que resulta imponente, con la sonrisa siempre en la boca. Tiene planes ambiciosos: crear una “marca líder”, en Estados Unidos y después saltar, quién sabe, a otros mercados. No en vano, el Informe sobre el Problema de las Drogas en las Américas de la 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluía que la marihuana es la sustancia ilegal más consumida en el mundo y mueve un mercado mundial minorista de 141.000 millones de dólares anuales.
Se mueve en terreno pantanoso: el cannabis sigue siendo ilegal a nivel federal en Estados Unidos, a pesar de que 19 Estados permiten su uso médico y Washington y Colorado la han regularizado para fines recreativos. En el sector de la marihuana con uso medicinal ya han surgido voces que le reprochan estar siendo tan mediático cuando está en un limbo legal. Él responde que es prudente y que está buscando la manera de arrancar su negocio, ahora que ha conseguido los 10 millones de dólares necesarios. No hay comunicación de su lobby con el Gobierno de Barack Obama, admite, pero sí tiene “líderes” del gabinete de su lado.
Su motivación empresarial para vender marihuana la matiza al día siguiente. “El primer paso fue que descubrí el producto”, dice. Shively fumó “el producto” de manera ocasional durante su juventud, pero recuerda que lo hacía sintiéndose culpable: “Pensaba que me estaba estropeando el cerebro”. Hasta que un compañero de trabajo le dijo que fumaba habitualmente, que se había informado al respecto y que debía perder los prejuicios. Y probó. Primero, líquido (se pasó de dosis y “no fue una buena experiencia”). Después, en pasteles y en cigarrillos. Le gustó mucho, tanto que presume de los “buenísimos brainstormings [tormentas de ideas]” que salen de sus reuniones. Para el nacimiento de su empresa hay también un factor sentimental: su bisabuelo Diego Pellicer, vicegobernador de Cebu, en Filipinas a finales del siglo XIX, era según él “el mayor productor de cáñamo” de la época. "The Stars Line Up", dice. “Las estrellas se alinearon”.
Jamen Shively ha ido del brazo de Vicente Fox en los últimos eventos públicos de Diego Pellicer, pero ambos puntualizan que el expresidente no tiene ningún vínculo con la empresa. Su interés, dicen, es abrir el debate sobre las drogas. Ambos hablan primero del alivio que supondría una despenalización para la violencia que azota a México. Y después, sin tapujos, de los beneficios económicos que traería al país. “Estamos a favor de un sistema de regulación responsable, donde el Gobierno dé los permisos, tenga la responsabilidad de hacer auditorías, etcétera. Y la industria también va a evolucionar, quizá como el alcohol, que estuvo sumamente restringido al principio”.
El gringo que se pasea sonriente por el Centro Fox combina expresiones de empresario con otras de activista. “La urgencia es crítica”, dice sobre los muertos por narcotráfico. “Veo una oportunidad muy grande de crear una marca líder”, comenta sobre Diego Pellicer. Sostiene entusiasmado que las dos cosas no están reñidas, y sonríe ampliamente cuando repite que la legalización va a llegar pronto. “Es como si fuera una sandía colgando del árbol, apenas hay que empujarla. Estamos haciendo muchos esfuerzos. Pero en términos históricos, lo que vamos a lograr en los próximos cinco años -tengo fe- va a ser una transformación absoluta”.
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¡Oigan todos, saluden a Saturno!

Por Todd Leopold
(CNN) — Hasta donde sabemos, no existen "saturnianos" en Saturno. No hay sirenas en Titán ni portales estelares monolíticos flotando a las afueras de Jápeto, uno de los satélites del gigante planeta con anillos.
Y aunque los hubiera, no podrían vernos. Al menos no con gran detalle. Estamos a más de 1,000 millones de kilómetros de distancia.
De cualquier forma les sonreiremos y los saludaremos. Al menos ese es el plan que concibió la NASA y el movimiento “El día que la Tierra sonrió”, organizado por la líder del equipo de Imaginología del proyecto de la sonda Cassini, Carolyn Porco.
El viernes, la sonda Cassini-Huygens —que ha servido a la humanidad desde 1997 y que orbita alrededor del gigante anillado desde 2004— tomará imágenes de Saturno y sus anillos durante un eclipse solar.
En las imágenes figurará el Planeta Tierra, pero desde la distancia de Casinni que está a 1,500 millones de kilómetros de nuestro planeta, hará que la Tierra se vea como una canica azul.
Porco abriga grandes esperanzas para la sesión de fotos extraterrestre que tendrá lugar el viernes entre las 21:27 y las 21:42 UTC (es decir, a las 16:42 horas de la Ciudad de México).
“Espero que a la hora correcta dejen de hacer lo que estén haciendo, salgan a reunirse con amigos y familiares… y se maravillen con su propia existencia y con toda la vida que hay en el planeta Tierra”, escribe en su sitio web. “Entonces, por favor, ¡regocíjense!”.
La NASA tiene un nombre más pegajoso para la toma de imágenes. La agencia la llama La primera bomba fotográfica interplanetaria. El Laboratorio de Propulsión Jet (JPL, por sus siglas en inglés) pide a los espectadores que “saluden a Saturno”.
¿Tanta celebración tiene algún objetivo astronómico?
Bueno, la NASA señala que no se fotografía con frecuencia a la Tierra desde los confines del espacio exterior.
“Son escasas las oportunidades para tomar imágenes de la Tierra desde el sistema solar exterior”, señala la agencia en su comunicado de prensa sobre la “bomba fotográfica”. “Desde que inició la era espacial, solo han existido dos imágenes de la Tierra tomadas desde el sistema solar exterior”.
Tal vez el objetivo debería ser más existencial, en todo caso. El sábado celebraremos el 44 aniversario del alunizaje del Apolo XI. La caminata de Neil Armstrong y Buzz Aldrin en la superficie lunar se sigue considerando como uno de los logros más asombrosos de la historia de la humanidad.
No hemos regresado a la Luna desde 1972, pero el flujo constante de imágenes del espacio que la NASA y otras entidades toman es capaz de hacernos contemplar lo maravilloso que es.
Entonces, ¿qué daño puede hacer? Tómate unos minutos para sonreír y saludar en nombre de la Tierra. Nunca sabes quién podría estar mirando.