¿Beber alcohol reduce el estrés?

Por Bob Barnett, upwave.com
(upwave.com) – Hay una pequeña bebida de la que te quiero contar. Es algo mágica. Probablemente con beber tan sólo un poco de ella te sentirás más cercano a tus amigos, comenzarás a prestar atención al momento, sentirás que tu ánimo mejora y tal vez puedas poner tus preocupaciones en su lugar para que te sientas más despreocupado.
Por otro lado, esta espeluznante bebida podría de hecho aumentar el estrés en tu vida... por lo que beberías más en un esfuerzo por calmarlo. Y esto está bien... excepto que se puede volver un círculo vicioso y tendrás que beber más y más para obtener sus efectos liberadores de estrés, hasta que eventualmente arruina tu cuerpo, tu mente y toda tu vida.

El rumor: el alcohol disminuye el estrés
Seguro, el alcohol tiene sus desventajas, pero si algo se puede decir de la bebida es que no es estresante. Es divertida y, en realidad, ¿quién no ha tomado unos cuantos tragos para despejarse? Entonces: ¿Beber (no necesariamente mucho, tan sólo un poco) verdaderamente disminuye los niveles de estrés como parece, o qué?
El veredicto: Sí, el alcohol puede aliviar el estrés cuando se consume en cantidades limitadas, a ciertas personas, en situaciones específicas. Virtualmente en el resto de los casos puede empeorar el estrés.
He aquí lo que pasa en realidad: El alcohol reduce de manera fiable la respuesta fisiológica al estrés. Sin embargo, puedes sentir la necesidad de emborracharte para recibir ese beneficio todas las veces, así que no es... esto... una buena estrategia para libertarte del estrés a largo plazo. Además, el alcohol no se metaboliza como otras comidas y bebidas. La cantidad de energía que le toma a tu cuerpo metabolizar grandes cantidades de alcohol le provoca mayor estrés, aunque te sientas más relajado.
Sin embargo, las dosis moderadas de alcohol pueden reducir el estrés... en las circunstancias adecuadas... a algunas personas. Esto último es importante, porque a las demás personas puede ocasionarles estrés, aliviándoselo momentáneamente mientras aumenta los niveles de estrés crónico. Ya no lo encuentras tan mágico, ¿verdad?

Alivio del estrés social  
Desempaquemos esto un poco más; comencemos con una experiencia placentera y positiva: Eres un bebedor moderado. No tienes un trastorno de ansiedad, no estás deprimido, no tomas medicamentos que no se pueden mezclar con la bebida y no tienes antecedentes familiares de dependencia al alcohol. Simplemente te gusta tomarte uno o dos tragos con tus compañeros de trabajo, tus amigos, tu pareja. ¿Te alivia el estrés?
Probablemente. Podría ser una cosa o la otra. "En los niveles más bajos de intoxicación, un nivel de alcohol en la sangre de 0,04 o el equivalente a dos tragos en la mayoría de las personas, el alcohol puede ser algo placentero", dice el profesor de sicología de la Universidad de Missouri, Kenneth Sher, a cargo del Laboratorio del alcohol, comportamiento y salud de la universidad. "Sin embargo, también podría ser el fenómeno de 'llorar en tu cerveza'".
En el nivel de "ligeramente borracho", el alcohol es un lubricante social que a menudo mejora el ánimo. Empiezas a liberarte de algunas preocupaciones, prestas atención al momento con tus amigos. "Dice que, a excepción de aquellas personas que dependen del alcohol, la mayoría de las personas beben en las situaciones sociales", dice Sher. "El disfrute en general es mayor porque realza esa experiencia social. El beber en un grupo crea cohesión, aumenta los lazos y la creación del grupo; y esto es claramente un beneficio social".

Borracho y sin estrés  
Por otro lado, emborráchate y tu cuerpo verdaderamente se relajará. Completamente. Estrés, ¿qué es eso? Te encuentras dentro del nivel legal de intoxicación, el cual una persona normal alcanzaría luego de beber, digamos, cinco cervezas regulares de 12 onzas en dos horas.
En este nivel, "El alcohol reduce las respuestas del tipo ansioso, disminuye tu respuesta al estrés y tu frecuencia cardiaca, te insensibiliza a los factores de estrés, especialmente si los experimentas cuando estás borracho", dice Sher.
¿Tienes algún problema con esto? Sher ciertamente lo tiene.
"Desafortunadamente, los efectos de reducción del estrés más fiables del alcohol ocurren en las dosis más problemáticas, en materia de daños graves y dependencia", dice.
Así que vuélvete a la placentera bebida o dos con amigos. Eso es beber con moderación, lo cual aporta beneficios al corazón así como también beneficios sicológicos. El Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo define, en los hombres, como "moderado" no más de cuatro bebidas por vez y no más de 14 tragos por semana. En las mujeres, no son más de tres bebidas por vez y no más de siete tragos por semana.
"Si es parte de un estilo de vida donde se disfruta de la comida y del alcohol, y se espera, está bien", dice Carol Landau, profesora clínica de siquiatría y medicina de la Alpert Medical School, de la Universidad de Brown. "Es un hábito agradable, un estilo de vida placentero".

El lado oscuro de la bebida  
¿Cómo puedes saber que estás navegando al lado oscuro? "Si estás regularmente deseando un trago para aliviar el estrés, ésta es una señal de alerta", dice Sher. "Existe una relación muy estrecha entre pensar 'El alcohol me ayuda a relajarme' y 'Tomar unos cuantos tragos me ayuda a olvidar mis problemas' con los problemas de dependencia de alcohol".
"Ten especial cuidado si tienes problemas de ansiedad", agrega Landau. "Si padeces un trastorno de ansiedad, tienes el doble de probabilidades que la población en general de desarrollar una dependencia al alcohol". "Si tomas medicamentos, el beber asiduamente es aún más peligroso: Nunca mezcles medicamentos con benzodiazepina para el tratamiento de trastornos de la ansiedad o ataques de pánico (Xanax, Ativan, Clonipina) con el alcohol. El alcohol también interactúa negativamente con muchos otros medicamentos.
Incluso si no padeces de un trastorno de ansiedad (o depresión), es fácil caer en el mal hábito de usar el alcohol para relajarte.
"Veo a toda una generación que se acerca a los 30 años, que utiliza estimulantes para estudiar, y luego alcohol y marihuana para divertirse", dice Landau. "Este no es un buen patrón".
En las mujeres que ya alcanzaron los 30 años, ve otro patrón: "Sus días activados con la cafeína están llenos de estrés, de manera que vuelven a casa estresadas y se toman un trago. Este tampoco es un hábito sano".

Dependiente de la bebida  
Una vez que dependas del alcohol para reducir el estrés, estás en problemas. "Cuando dependes del alcohol, estás estresado desde el nivel básico", dice Sher. "Es algo así como el fenómeno emocional de beber otro poco para quitarte la resaca. Parte del estrés que sientes es consecuencia de tu dependencia". 

Nota: Tienes niveles más altos de cortisol, la hormona del estrés, por lo que tendrás que tomar alcohol para volver a la "normalidad".
La flexibilidad es la señal clave. Si te decepciona que no haya alcohol y tienes problemas por no beber en una fiesta o en la casa de un amigo, es probable que tengas un problema. "Esa es una señal de dependencia", dice Landau.

Confirman que la marihuana deteriora la capacidad cerebral

Uno de los estudios más amplios sobre los efectos en la salud del uso persistente de cannabis revela que deteroria el coeficiente intelectual y que afecta la memoria y otras funciones mentales. Los daños, aseguran los científicos, son irreversibles.  
Georgina Elustondo 


Se ha instalado y crecido al amparo de discursos que la aseguran inocua. Se dice, de la marihuana, que no genera adicción, que es menos tóxica que el tabaco y que hasta puede resultar beneficiosa en algunas circunstancias. Tres "mitos" que gozan de una controvertida aceptación social y que la ciencia médica refuta a rajatabla. "Nada más alejado de la realidad", enfatizaron desde la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) al difundir que uno de cada cuatro pacientes en tratamiento en centros dependientes del organismo esteban siendo rehabilitados por adicción a la marihuana. Pues bien: una flamante investigación, realizada en Nueva Zelanda, asegura que su uso persistente, sobre todo en adolescentes, deteriora significativamente y de forma irreversible las funciones cerebrales.
La investigación es una de las más amplias que se han llevado a cabo sobre los efectos de la marihuana en el cerebro. Los científicos siguieron durante más de 20 años a un grupo de 1.000 jóvenes y encontraron que los que habían comenzado a usar marihuana antes de cumplir los 18 años -cuando su cerebro estaba aún desarrollándose- mostraban una reducción "significativa" en su coeficiente intelectual.
Un equipo de investigadores, dirigido por la profesora Madeline Meier de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos, analizó el impacto del uso de marihuana en varias funciones neuropsicológicas de 1.037 individuos nacidos entre 1972 y 1973. Los científicos siguieron a los participantes hasta que cumplieron 38 años, realiándoles entrevistas y estudios periódicos. Tomaron en cuenta factores como dependencia de alcohol y/o al tabaco, uso de otras drogas y nivel de educación.
Al evaluar todos los casos, encontraron que los participantes que habían usado persistentemente marihuana mostraban un "amplio deterioro" en varias áreas neuropsicológicas, como funcionamiento cognitivo, la atención y la memoria. Quienes habían usado la droga al menos cuatro veces a la semana, año tras año, durante su adolescencia, sus 20 años y, en algunos casos, sus 30 años, mostraron una reducción en su coeficiente intelectual. La relación, concluyel el estudio, es inapelable: cuanto más fumaba el individuo, mayor la pérdida en el CI.
Uno de los puntos más importantes del estudio fue demostrar que el daño era irreversible. Al dejar de usarla o reducir su uso no lograron restaurar completamente su pérdida de CI. Es decir, los efectos neurotóxicos son clarísimos y el daño es permanente.
El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Robin Murray, profesor de psiquiatría del King's College de Londres, explicó que el estudio es "una investigación extraordinaria. Es probablemente el grupo de individuos que ha sido más intensamente estudiado en el mundo y, por lo tanto, los datos son muy buenos. Hay muchos informes anecdóticos de que los usuarios de marihuana tienden a ser menos exitosos en sus logros educativos, matrimonios y ocupaciones. Este estudio ofrece una explicación de por qué puede ocurrir".

Fuertemente adictiva
Según datos del Registro Continuo de Pacientes en Tratamiento de SEDRONAR, en 2005 la marihuana motivó el tratamiento del 25% de los 2.369 pacientes que estaban siendo rehabilitados en 53 centros de todo el país. "Este alto porcentaje desmiente los discursos habituales sobre la marihuana, que insisten en instalarla como una droga que no genera mayores daños sobre la salud. Es mucha la gente que no puede dejarla ni manejarla y que está padeciendo las consecuencias de su consumo", destacó Diego Alvarez, que estaba al frente del Observatorio de Drogas del organismo en ese momento.
"Es un mito que la marihuana no tiene toxicidad. Es una droga con sustancias psicoactivas muy potentes, que impactan sobre el sistema nervioso central y el aparato cardiovascular", agregó la toxicóloga Norma Vallejo. "El uso crónico genera pérdida de interés y del deseo, fatiga, alteraciones de humor, disminución de la capacidad de concentración y depresión del sistema inmunológico. Además, afecta la fertilidad y aumenta las probabilidades de sufrir cáncer, enfermedades pulmonares y psicosis", subrayó. "Muchos aseguran que el porro es menos dañino que el tabaco, y no es así. Su toxicidad es mayor porque se fuma distinto: se retiene más en las vías respiratorias y, en el proceso de fumado, desprende más monóxido de carbono que un cigarrillo".
Los daños que puede generar la marihuana son múltiples y difieren mucho según la persona: como dicen en la jerga, "a cada uno le pega distinto". Pero hay algo que afecta a todos los consumidores por igual: la adicción. "La marihuana genera dependencia física y, sobre todo, psicológica. Como otras drogas, excita y provoca un aparente estado de bienestar porque actúa sobre el sistema de recompensa del cerebro. El mismo, al ser estimulado, pide más", destacó la especialista.
En el caso de la marihuana la adicción no está asociada necesariamente a la frecuencia de consumo. Tiene que ver con las particularidades de cada persona. Para evaluar si hay dependencia se observa si el consumidor desarrolló tolerancia (si el organismo se habituó y debe fumar más para lograr el mismo efecto), si su cotidianidad sufrió cambios (rutinas, hábitos, manejo del tiempo) y si hay manifestaciones que indiquen síndrome de abstinencia: "Si no puede dejar de fumar, si se pone irritable, transpira frío o no puede socializarse ni disfrutar cuando no fuma", explican los expertos.

Los efectos menos conocidos del cannabis
Según diversos estudios de sociedades científicas de gran prestigio internacional, el uso persistente de marihuana provoca pérdida de memoria, reduce el rendimiento y altera las capacidades cognitivas. Puede producir depresión, ansiedad, psicosis y, en el peor de los casos, esquizofrenia
Los poderes psicotrópicos del cannabis son conocidos por el ser humano desde hace miles de años. Sus 'propiedades embriagadoras', como decía Herodoto en el siglo V, se deben fundamentalmente al delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), el cannabinoide responsable de sus efectos en el cerebro. Cuando se inhala esta sustancia, el THC llega rápidamente al cerebro a través de la sangre. Sus efectos se sienten a los pocos minutos y pueden durar hasta dos o tres horas. 
Una de las consecuencias menos conocidas tienen que ver con los trastornos psiquiátricos. El consumo de porros multiplica por dos las probabilidades de sufrir brotes psicóticos (con más riesgo a mayor dosis). Varios estudios coinciden en que la marihuana podría actuar como desencadenante de estos ataques en personas con una cierta predisposición genética. El riesgo se acentúa cuando el consumo se inicia antes de los 15 años.
A su vez, un informe elaborado por expertos de la Oficina de Control de Drogas de la Casa Blanca (EEUU), advierte de que los adolescentes que fuman marihuana tienen hasta un 40% más de riesgo de sufrir depresión, ansiedad, psicosis (alucinaciones) o algún tipo de enfermedad mental; especialmente en el caso de las chicas. Y aunque no se ha demostrado de una manera estadísticamente significativa que pueda causar esquizofrenia, sí parece que empeora sus síntomas y agrava los ataques.
No es lo mismo usar una droga que ser adicto a ella. Muchos consumidores no se convierten en adictos. Pero vale medir y conocer las consecuencias. 
http://www.clarin.com/

Gas sarín: ¿qué es y quién lo ha usado?

BBC Mundo
El gobierno de Estados Unidos asegura que tiene pruebas de que las fuerzas gubernamentales sirias utilizaron el agente químico sarín en los ataques a las afueras de Damasco del mes pasado.
El sarín es una de las sustancias denominadas agentes nerviosos. También lo son el VX, el tabún y el somán, entre otros.
Se trata de un líquido transparente, incoloro y sin sabor, que se convierte rápidamente en vapor.
Los agentes nerviosos son mortales y mucho más fuertes que los venenos como el cianuro.
Una cantidad tan pequeña como para caber en la cabeza de un alfiler puede ser fatal en menos de dos minutos. La muerte generalmente ocurre dentro de un cuarto de hora de la exposición al vapor.
La exposición también puede ocurrir si la piel está expuesta al agente en forma líquida.
Alguien que ha estado expuesto al sarín puede desarrollar una gran variedad de síntomas, que incluyen: mocos, baba, dolor en los ojos, visión borrosa, problemas respiratorios, náuseas, vómitos, diarrea, y convulsiones.
En casos extremos, tras convulsiones y fallos respiratorios sigue la muerte.
Hay antídotos al sarín –atropina y pralidoxima– pero deben ser administrados inmediatamente para que sean efectivos.
La víctima debe ser llevada a un lugar seguro y se le debe quitar la ropa para evitar una mayor contaminación. Sus ojos deben lavarse con agua y su piel y el cabello con un polvo absorbente tal como talco o harina o, en su defecto, agua y jabón. Hay que evitar ducharse porque puede propagar el agente.
El personal médico debe protegerse con guantes, mascarilla y gafas protectoras, si es posible.
El sarín fue inventado en Alemania en la década de 1930, pero no fue utilizado en combate durante la Segunda Guerra Mundial.
Después de la guerra, la mayoría de las potencias desarrollaron el gas nervioso, mientras los británicos inventaron otro tipo, el VX.

¿Cómo podría haber adquirido Siria el sarín?
Se cree que Siria empezó a producir gas sarín en 1980.
Funcionarios estadounidenses aseguran que Siria comenzó convirtiendo varias plantas de pesticidas en fábricas del agente nervioso en 1988, según un informe de los departamentos de Defensa y de Estado.

Más de 165 mil personas dispuestas a viajar a Marte sin retorno

Más de 165 mil voluntarios de distintos países presentaron solicitudes para participar en una misión sin retorno al planeta Marte en el marco del proyecto Mars One, según la página web de los organizadores, en información recogida por la agencia Ria Novosti.
Mars One cerrará el 31 de agosto la convocatoria y procederá a seleccionar a los candidatos que participarán en la segunda ronda del concurso.
Se prevé que para julio de 2015, un jurado elegirá a 24 voluntarios que se entrenarán en grupos de cuatro hasta el inicio de la misión en 2023.
La primera expedición costará 6 mil millones de dólares, las posteriores, 4 mil millones cada una. Los organizadores planean vender los derechos para la transmisión de la vida de los colonizadores del Marte para obtener suficiente financiación del proyecto.
Los voluntarios dispuestos a abandonar la Tierra para siempre proceden de Estados Unidos (la mayoría de las solicitudes), China, Brasil, India, Rusia, Reino Unido y otros países.
El perfil de un “marciano” medio es el de un hombre mayor de 18 años, sociable, decidido, creativo, que habla inglés y se adapta fácilmente a los cambios.
http://www.rpp.com.pe/

Planean construir un hotel 'desbalanceado' en un acantilado de Lima, Perú

Por Hiufu Wong, CNN

(CNN) – Algunos arquitectos compiten por hacer los edificios más altos, otros compiten en la forma de esos edificios.
Después del hotel "Donut" de China (también conocido como el Sheraton Huzhou Hot Springs Resort) fuera presentado este mes, otro asombroso diseño ha sido anunciado, de también con un gran hueco en la mitad del edificio.
Diseñado por la firma española OOIIO, el hotel Unbalance (desbalance; el nombre de trabajo del proyecto) parece ser un portarretratos en el borde de un acantilado en Lima, Perú.
“Lima no tiene un edificio icónico representativo que permite que los más de 8 millones de habitantes sean conocidos en todo el mundo”, le dijo a CNN Joaquín Millán, director de OOIIO.
“Queríamos crear algo radical, fuerte. Un punto de referencia, un edificio que te haga pensar, una forma que mueva tu imaginación”.
“Ahora sabemos que tan pronto como haces algo tan radical como en un lugar tan dominante va a haber mucha gente que lo odie. Y también algunos que lo van a amar”.
“Eso es lo que queremos: hacer que la gente hable de arquitectura, y qué hacer y qué no hacer con el paisaje urbano de Lima”.


Una apuesta arriesgada
Tomando un espacio entre el océano Pacífico y la ciudad, la forma única del hotel Unbalance le permite a la gente que está detrás del edificio que no se van a perder de la vista del mar.
El ambicioso y arriesgado sueño, no obstante, será cumplido con la ayuda de un inversionista igualmente ambicioso y arriesgado.
Afortunadamente para OOIIO, una inversionista privado latinoamericano, a quien la compañía no quiso nombrar, estaría complacido con el diseño.
“No sabíamos si iba a reaccionar bien ante una propuesta tan fuerte”, dice Millán. “De hecho teníamos una opción B lista por si acaso, pero nunca tuvimos que mostrarla”.
“Después de un largo silencio el inversionista empezó a decir cosas buenas del proyecto, y le ve el potencial económico al diseño. ¡Ahora está enamorado del proyecto!”.
El diseño todavía está en su etapa de desarrollo y nada se ha confirmado, así que no se cuentan con fechas de construcción o lanzamiento.
De ser aprobado, el Unbalance sería tanto hotel como centro de convenciones, con 125 habitaciones, salones de conferencias y espacios de exhibición.
El diseño interior incluirá “algunos espacios de fachadas no verticales, un corredor espectacular y restaurantes en el techo”, dice Millán.
Entre otros extravagantes diseños de OOIIO están el Puente Peatonal Miraflores-Barranco, que se asemeja al cristal peruano, y la iglesia de Valer, una iglesia de madera para una aldea noruega.

¿Saludaste a Saturno? La NASA captó tu fotografía desde el espacio

Por Todd Leopold
(CNN) — ¿Recuerdas cuando todos saludamos a Saturno el mes pasado mientras la nave espacial Cassini-Huygens nos tomaba una fotografía? Bueno, la NASA finalmente reveló la película; y puedes ver todo nuestro mundo.
Bueno, al menos un buen pedazo de este.

Las personas compartieron más de 1,400 imágenes de ellos mismos como parte del evento Saluda a Saturno del 19 de julio, que fue organizado por la misión Cassini de la NASA. Este martes, la agencia espacial lanzó un collage de esas imágenes, que (desde cierta distancia) parecen la porción del Hemisferio Occidental de la Tierra que Cassini captó en ese momento.
Sin embargo, si haces zoom, puedes ver a personas comunes y corrientes mientras expresan su unidad con el sexto planeta más cercano al Sol y que tiene anillos. (La versión en completa resolución está aquí).
“Hola Cassini”, dice un mensaje escrito con tiza en una fotografía.
“Gracias por ayudar a que la Tierra me saludara hoy. Con amor, Saturno”, se lee en un señalamiento en otro mensaje.

La NASA también está agradecida.
“Gracias a todos ustedes, cerca y lejos, viejos y jóvenes, que se unieron a la misión Cassini para conmemorar la primera vez en la que los habitantes de la Tierra fueron avisados con anticipación de que nuestra fotografía se tomaba desde distancias interplanetarias”, dijo la científica del proyecto, Linda Spilker, en un comunicado del Laboratorio de Propulsión Jet de la NASA.
“Aunque la Tierra es demasiado pequeña en las imágenes que Cassini obtuvo para distinguir a cualquier ser humano, la misión creó este collage para que pudiéramos celebrar a todas las manos que saludaron, a las patas levantadas, rostros sonrientes y obras de arte”.
Las imágenes provinieron de 40 países. Las personas utilizaron una variedad de tecnologías para transmitirlas, incluidas Instagram, Google+ y el correo electrónico.
Cassini tomó una fotografía de la Tierra como parte de una serie más grande de imágenes que recolectó de Saturno. Los científicos están ocupados y se dedican a reunir el mosaico de colores del sistema Saturno, que esperan tarde al menos varias semanas más en completarse. Los científicos que estudian los anillos de Saturno examinan detenidamente los datos infrarrojos y de luz visible obtenidos en esa campaña.
El proyecto se originó debido a que la nave espacial Cassini-Huygens, que fue lanzada en 1997 y ha estado en órbita alrededor de Saturno desde 2004, iba a tomar fotografías del planeta y sus anillos en un eclipse solar. Gracias a varios arreglos cosmológicos, la Tierra fue visible en el universo infinito.
Sin embargo, esta fotografía de la Tierra no revela mucho científicamente, sino que era una oportunidad rara, señaló la NASA en julio.
“Desde que comenzó la Era Espacial, solo ha habido dos imágenes de la Tierra desde el exterior en el sistema solar”, dijo la agencia.
Y ahora, hay más; y una que muestra a muchos de nosotros.
Esperamos que no hayas parpadeado.

El estrés puede ser la causa de tus antojos

Por Amanda Enayati
(CNN) — ¿Qué tienen en común los adictos a las drogas, las personas que están constantemente a dieta y los niños que viven en hogares conflictivos? Más de lo que podrías imaginar.
El estrés puede jugar un papel perjudicial al desencadenar un círculo vicioso en el que las personas se sienten abrumadas por impulsos incontrolables y distraídas por sentimientos negativos que, a su vez, desencadenan ciclos subsecuentes de recaídas, atracones y fracasos.
A lo largo de tres décadas de carrera, Rajita Sinha, psicóloga y directora del Centro para el Estrés en Yale, ha buscado entender los procesos que yacen debajo de esos ciclos de estrés con la esperanza de prevenirlos algún día.


La danza de los sentimientos humanos

Para Sinha, todo empezó con los sentimientos. Tenía nueve años y vivía en su natal India cuando empezó a practicar danza tradicional india, que se concentra principalmente en experimentar y expresar los sentimientos. Las bailarinas indias recurren a los gestos y a los ademanes para contar la historia de la vida sagrada de las personas.
“La danza me unió a los poderosos efectos de nuestros sentimientos”, recuerda.
Sinha practicó esta forma de arte durante la universidad, cada vez se sentía más fascinada por la forma en la que el cerebro y la fisiología afectan a los sentimientos y cómo estos motivan la conducta.
Inició su carrera trabajando con los sentimientos individuales como la ira y la tristeza. Examinaba la forma en la que afectan al cuerpo y cómo cambian nuestra respuesta a los diferentes estímulos del ambiente. Lo que observó entonces fue que la gente generalmente no tiene sentimientos puros, es decir, que no solo sienten ira o temor, sino que a menudo presentan una combinación de sentimientos.
“Si les preguntabas cómo se sentían, decían que estaban estresados o molestos”, dice. Se dispuso a entender cómo interactúan los sentimientos, tanto para protegernos como para provocar el estrés que puede agotarnos.


El hábito de las adicciones

En 1994, Sinha dirigía la unidad de tratamiento para el abuso de sustancias en Yale. Como directora clínica, estaba haciendo investigaciones acerca de los tratamientos cognitivos conductuales con los que se enseñaba a los adictos en recuperación a identificar los problemas y a superar la ansiedad.
Aunque las investigaciones demostraron que estas habilidades funcionaban, solían tener efectos modestos; se beneficiaron varias personas, pero no eran muchas.
“Estudiaba a esos grupos en mi clínica y notaba que los mismos individuos regresaban una y otra vez”, recuerda Sinha. “Me decían: 'ya sé qué tengo que hacer, tengo las habilidades, pero cuando estoy allá afuera y algo pasa, simplemente no puedo evitarlo'”, cuenta.
“El principal reto con las adicciones es, desde luego, la recaída; me dispuse a entender qué provoca la recaída; qué provoca que esas conductas regresen”, dijo.
Se hizo evidente que con frecuencia había un momento en el que alguna clase de reto o detonante impedía que la persona en recuperación tuviera acceso a sus recursos cognitivos. La forma en la que los sentimientos inundaban a la persona aumentaba de alguna forma el riesgo de recaída.
En cada caso, Sinha observó que el estrés jugaba un papel esencial en la pérdida del control. Estaba claro que Sinha y sus colegas no podían estar allá afuera con cada persona durante su recaída, pero se dispusieron a reproducir la conducta en un laboratorio.
“Empezamos a llevar al laboratorio a personas adictas en recuperación y les presentábamos una serie de retos en experimentos controlados. Descubrimos que cuando los individuos adictos están bajo estrés, quieren volver a consumir drogas casi automáticamente”.
La investigación empezó a delinear el patrón de la necesidad de consumir drogas inducida por el estrés, tanto para quienes se encontraban en las etapas tempranas de su recuperación como para quienes estaban consumiendo activamente. No solo los altos niveles de ansiedad y sentimientos negativos provocaban que los adictos en recuperación buscaran un alivio del estrés, sino que el estrés incrementaba la necesidad de consumir la droga.
Los experimentos subsiguientes demostraron que el estrés jugaba un papel importante en la pérdida del autocontrol en una gama de conductas, como en la adicción al juego o el consumo de tabaco, alcohol y comida.
“Empezamos a estudiar el cerebro para ver qué estaba pasando y descubrimos que durante esos periodos de excitación, se activaron las regiones del cerebro que controlan los hábitos”, dice Sinha.
Ella y sus colegas dedicaron mucho tiempo a desentrañar este mecanismo en un intento por descubrir cómo romper el ciclo de las adicciones.
“Tenemos muchos hábitos que son muy importantes para la supervivencia. Es una respuesta evolutiva muy arraigada que proviene de la necesidad primitiva de reaccionar rápidamente. Es muy difícil romper ese vínculo”, señala.
Las drogas, la comida y las conductas habituales tienen un efecto directo en la biología del estrés. Es un modelo de prealimentación, señala Sinha. Sus investigaciones han demostrado que el estrés provoca más estrés. Esto es particularmente preocupante porque existe una relación directa entre el estrés, la ansiedad, la depresión y las enfermedades crónicas.
“Ahora estamos estudiando los medicamentos y las intervenciones que reducen el estrés y la promoción de hábitos”, dice.


El estrés y el cerebro

Aunque desde hace mucho sabemos que hay una conexión entre las adicciones y el estrés y que el estrés puede hacernos más susceptibles a las enfermedades crónicas, hace poco tiempo empezamos a entender sus mecanismos biológicos.
Ese estrés desencadena la respuesta evolutiva de “pelear o huir”, por lo que todo el cuerpo se prepara para moverse rápido para salir del peligro. Como parte de esta excitación, el cuerpo libera la hormona del estrés —cortisona— y se estimula por medio de nuestras reservas de energía, con lo que se libera glucosa e insulina para que los músculos tengan energía para lidiar con el estrés.
Las sustancias como el alcohol, la nicotina y la cocaína —y los alimentos altos en grasas y calorías— pueden modificar poderosamente el sistema del estrés. Cambian las vías que sigue nuestro estrés y afectan la forma en la que podemos controlar nuestra reacción.
La zona del cerebro más vulnerable al estrés, incluso al estrés en la niñez temprana, es la corteza prefrontal, que es crucial para la homeostasis o estabilidad metabólica y para la supervivencia y la adaptación.
“La corteza prefrontal también es una región importante para las actividades autorreguladoras de todas clases, tanto sentimentales como cognitivas, e incluye el control de impulsos y la regulación de los sentimientos, de la cognición y los deseos”, dice Sinha.
El ataque constante del estrés agota nuestra capacidad para contrarrestar los deseos potencialmente poderosos, como la necesidad de consumir sustancias o alimentos adictivos. También puede decaer el control sobre las conductas impulsivas o peligrosas. Esta dinámica provoca que los niños que viven en ambientes conflictivos y que las personas que tienen adicciones estén en mayor riesgo.


Aquí termina la responsabilidad

La clínica del Centro para el Estrés de Yale ofrece cuidados de salud tanto conductual como física que incorpora intervenciones tradicionales como medicamentos y terapia con terapias alternas como el yoga, la meditación reflexiva, la acupuntura y la biorretroalimentación.
“Estamos descubriendo que las intervenciones para reducir el estrés, como la meditación reflexiva, pueden ser sumamente útiles para influir en el ciclo del estrés”, señala Sinha. “Sin embargo, la dificultad estriba en que la meditación por sí sola puede no ser suficiente para ayudar a los individuos adictos”, asegura.
El trabajo de Sinha, que comenzó con la interacción entre el estrés y la conducta adictiva, finalmente se extendió a la gama de adicciones conductuales como la adicción a la comida, al juego o al sexo. También empezó a observar los efectos del estrés en conductas motivadas como el ejercicio y una alimentación adecuada.
En este momento, está particularmente interesada en la adicción a la comida; está preocupada por la epidemia de la obesidad y por el impulso de comer originado por el estrés.
Sinha coincide en que son muy importantes las intervenciones sociales y de salud pública. Cuando se implementó el impuesto a los cigarrillos y se prohibió fumar en lugares públicos, hubo un descenso marcado en el consumo. Sin embargo, sigue habiendo una cantidad considerable de fumadores.
“Además, no puedes prohibir realmente el alcohol y los alimentos altos en grasas. La responsabilidad es de cada individuo. Lo que me interesa es la conexión entre el estrés y el comportamiento, el encontrar formas de fortalecer la mente y el cuerpo para que podamos resistir a las enfermedades mentales y físicas”, dijo.
Sinha no ha bailado mucho últimamente. “Estoy completamente comprometida con mi trabajo”, dice. “Sin embargo, me parece interesante que lo que bailé durante mi niñez y juventud se volvió la piedra angular de mi trabajo, la forma en la que eso moldeó mi carrera”.
Además, Sinha se encuentra en un consultorio clínico en el que recurren al yoga y a la reflexión; a menudo se siente como si hubiera cerrado el círculo porque “parte de la danza clásica india se basa en los principios del yoga”.
De forma particular, dice, ha sido un viaje interesante e inesperado de vuelta a casa.

¿Realmente leer con poca luz daña la vista?

Claudia Hammond
Columnista, BBC Future


Si alguna vez lo pillaron leyendo con poca luz o con una linterna bajo las cobijas cuando ya tenía que estar dormido, probablemente le dijeron que forzar sus ojos le dañaría la vista. O quizás oyó decir que era fácil saber cuáles eran los niños estudiosos en el colegio pues los que se la pasaban con las narices en un libro tenían que usar anteojos.

Pero si consulta la web, descubrirá que aparentemente es un mito.
¿Fin de la historia? No precisamente.
Cuando uno explora un poco más y revisa la evidencia científica, el cuento es más complejo.

Empecemos por lo básico
Quien sufre de miopía puede ver bien lo que está cerca pero lo que está lejos, como el número de un bus o un menú de un restaurante en un tablero, se ve borroso. Usar gafas o lentes de contacto resuelve el problema, pero no responde la pregunta de por qué hay quienes se vuelven miopes en la infancia y otros no.
Nuestros ojos están ingeniosamente diseñados para ajustarse a diferentes niveles de luz. Si uno está tratando de leer en la penumbra, las pupilas se dilatan para dejar entrar más luz por las lentes a nuestras retinas. Las células de la retina, llamadas conos y bastones, usan esa luz para pasarle información al cerebro sobre lo que se puede ver.
Si uno está en un cuarto oscuro por ejemplo, ese proceso permite que uno se vaya acostumbrando gradualmente a lo que inicialmente parece oscuridad absoluta. Y al prender la luz uno se encandila, hasta que las pupilas se reajustan.
Lo mismo pasa si uno se esfuerza para leer un libro con luz baja o cuando uno mira algo de cerca, como un bordado: el ojo se ajusta, los músculos alargan el área conocida como la cámara vítrea, la parte gelatinosa del glóbulo ocular que se encuentra entre la lente y la retina.

Líneas borrosas
Desafortunadamente, no hay estudios que hayan examinado los efectos a largo plazo de leer en la oscuridad. Así que hay que consultar los estudios sobre factores diferentes y tratar de darle sentido a la información.
La mayor parte de la investigación y el debate sobre la miopía se concentra en los efectos de mirar cosas de cerca -lo que los investigadores llaman trabajo cercano-, en vez de las consecuencias de leer con mala luz.
Un estudio británico de 2011, por ejemplo, encontró que el trabajo cercano puede influir en el inicio de la miopía en adultos pero su efecto es mínimo comparado con factores como el peso al nacer y si las madres fumaron durante el embarazo.
Hay regiones en el mundo con una alta prevalencia de miopía, como el este y sureste de Asia donde entre el 80% y 90% de los alumnos que terminan el colegio sufren de miopía, lo que lleva a los investigadores a preguntarse si las largas horas que los niños pasan estudiando podrían ser la causa del problema.
Sin embargo, cualquier diferencia geográfica en la incidencia de miopía puede reflejar más bien diferencias genéticas, y hay evidencia abundante de que los genes son un factor clave en términos de miopía. Si ambos padres la sufren, hay un 40% de probabilidad de que el hijo también. Si tienen buena visión, el riesgo cae a apenas un 10%.
La manera clásica de estimar cuánto contribuyen los genes a una afección o enfermedad es comparando mellizos y gemelos. Un estudio llevado a cabo en Reino Unido demostró que el 86% de los resultados de las mediciones en exámenes de los ojos pueden explicarse por factores genéticos.
Pero, como señalan los autores, eso no significa que se pueda ignorar el efecto del entorno. Se puede argumentar por ejemplo que padres estudiosos alientan a sus hijos a ser iguales, así que todos terminan necesitando gafas. Eso haría que la asociación genética pareciera más sólida de lo que realmente es.
O quizás algunos chicos heredan una susceptibilidad a problemas oculares, que luego se activa con el esfuerzo que hacen con los ojos cuando son jóvenes.
Donald Mutti y sus colegas en Estados Unidos trataron de aclarar eso en un estudio hecho en California, Texas y Alabama. No encontraron evidencia de una susceptibilidad genética y notaron que los hijos de miopes no pasaban más tiempo leyendo que otros chicos. La herencia, insistieron los autores, era el factor más fuerte.

Un alivio luminoso
No obstante, considerando de nuevo los posibles efectos del entorno, hay un conjunto de estudios intrigantes que han explorado el efecto de la brillante luz del día.
Es posible que no sea tan importante el tiempo que se pasa frunciendo los ojos con un libro como el que se pasa frunciéndolos bajo el sol.
El estudio de miopía de Sídney les hizo seguimiento a 1.700 chicos de 6 y 12 años de edad que vivían en Australia y encontró que entre más tiempo pasaran jugando afuera, menos probable era que se volvieran miopes.
Una revisión sistemática de estudios que incluyó los de Australia y Estados Unidos encontró un efecto generalizado protector de pasar tiempo afuera, particularmente para las poblaciones de Asia oriental.

¿Por qué ayuda la luz del día?
Solía pensarse que hacer deportes le enseñaba a los niños a enfocarse en objetos distantes pero en este estudio no importaba qué estaban haciendo con tal de que los iluminara la luz natural. Eso parecía proteger los ojos de algunos niños de las horas que pasaban leyendo o estudiando.
Los autores creen que el beneficio de estar a la intemperie es el efecto que tiene la luz del día en la profundidad de campo y la habilidad de enfocar la vista claramente. Incluso sugieren que una exposición superior de lo normal a la luz del día podría estimular la producción de dopamina, lo que podría tener un efecto en el crecimiento del ojo. Esa hipótesis no ha sido puesta a prueba pero si se demostrara podría explicar la baja incidencia de miopía en Australia.

Cuando se oculta el Sol
Con tal variedad de estudios, ¿qué se puede concluir?
La genética sin duda alguna tiene un impacto importante en la tasa de miopía, pero la evidencia sugiere que los factores ambientales también juegan un rol que no se puede desestimar todavía. Después de todo, no importa cuán pequeño sea el efecto que tenga, es más fácil cambiar el entorno que los genes.
Lo mejor que podemos decir en este momento es que jugar afuera parece ser beneficioso para los ojos y que quizás los niños pequeños deben estudiar con buena luz para evitar forzar los ojos.
En lo que se refiere a los adultos, todos los estudios fueron hechos con niños, cuyos ojos todavía se estaban desarrollando, así que si quiere seguir leyendo bajo las cobijas con una linterna, probablemente no le causará problemas.
Claro que ahora que usted es lo suficientemente grande para decidir a qué hora se va a dormir, posiblemente no necesitará hacerlo.

Una ameba que "come" el cerebro tiene en estado crítico a una niña en EE.UU.

Por Jacque Wilson y Jen Christensen

(CNN) — Una niña de 12 años en Arkansas, Estados Unidos, se encuentra en estado crítico después de que contrajo un parásito raro pero mortal que come el cerebro, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).
Kali Hardig ingresó al Hospital Infantil de Arkansas hace aproximadamente ocho días, de acuerdo con un vocero del hospital.
La transmisión fue causada por una ameba microscópica llamada Naegleria fowleri, que entra al cuerpo a través de la nariz y viaja hacia el cerebro. Usualmente se encuentra en personas que nadaron en agua dulce templada. No puedes contraer el organismo al beber agua contaminada, de acuerdo con los CDC.
"Esta infección es una de las más graves que conocemos. El 90% de las personas que la contraen mueren”, dijo el médico Dirk Haselow del Departamento de Salud de Arkansas al filial de CNN, WMCTV.
El Parque Acuático Willow Springs en Little Rock, Arkansas, es la fuente más probable de la infección de Hardig, según un comunicado de prensa del Departamento de Salud. Otro caso del mismo parásito, también llamado meningoencefalitis amebiana primaria, fue reportado en 2010, y también fue vinculado con Willow Springs.
“Con base en la aparición de dos casos de esta infección rara en asociación con el mismo cuerpo de agua y las características únicas del parque, el Departamento de Salud de Arkansas pidió al propietario de Willow Springs que cerrara voluntariamente el parque acuático para asegurar la salud y seguridad del público”, según el comunicado de prensa.
Los primeros síntomas aparecen entre uno y siete días después de la transmisión de la ameba, incluidos dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómitos y rigidez en el cuello, de acuerdo con los CDC.
“Los síntomas posteriores incluyen confusión, falta de atención a las personas y al entorno, pérdida de equilibrio, convulsiones y alucinaciones”, se señala en el sitio web de la agencia gubernamental. “Después del comienzo de los síntomas, la enfermedad progresa rápidamente y usualmente causa la muerte dentro de uno a 12 días”.
Contraer esta ameba es extremadamente raro. Entre 2001 y 2010, hubo 32 casos reportados, dicen los CDC. La mayoría de estos casos ocurrió en el sureste de Estados Unidos.
Aquí están algunos consejos de los CDC para ayudar a reducir el riesgo de transmisión:
Evita nadar en agua dulce cuando la temperatura del agua es alta y el nivel del agua es bajo.
Mantén tapada la nariz o utiliza pinzas para la nariz.
Evita remover el sedimento mientras caminas por áreas con agua dulce templada y poco profundas.
Si irrigas, lavas o enjuagas tus senos nasales (por ejemplo, con un rinocornio), utiliza agua que fue destilada o esterilizada.

Virginia Johnson, la mujer que explicó el orgasmo femenino

Por Thomas Maier, especial para CNN
Nota del editor: Thomas Maier es autor de “Masters of Sex: The Life and Times of William Masters and Virginia Johnson, the Couple Who Taught America How to Love,” que Basic Books reimprimirá la próxima semana para coincidir con el debut, el 29 de septiembre del programa de Showtime “Masters of Sex”, que se basa en el libro y que protagonizan Lizzy Caplan y Michael Sheen.

(CNN) — Alguna vez Virginia Johnson me dijo algo sorprendente sobre su célebre asociación con el doctor William Masters, que ayudó a revolucionar el entendimiento que se tenía en Estados Unidos de la sexualidad humana.
A pesar de la fama mundial de Masters y Johnson, "éramos dos de las personas más discretas sobre la faz de la Tierra", dijo. "Simplemente nadie nos conocía bien. La gente especula mucho, pero en realidad no sabe".
Mientras leía el obituario sobre la muerte de Johnson a la edad de 88 años, recordé las palabras de Virginia. Hay un sentido de asombro por su historia de vida y cómo logró afectar las vidas y la felicidad de tantas personas, en especial la de las mujeres de mente independiente que, como ella, querían tomar sus propias decisiones sobre el sexo, más allá de los designios de los hombres.
La vida de Johnson parece la historia de una Pigmalión del mundo moderno. Con poca suerte, una mujer divorciada dos veces y con dos hijos, regresó a la Universidad de Washington a los 32 años . Trabajaba como secretaria en el hospital afiliado a la universidad en St. Louis cuando conoció a Masters, el experto en obstetricia, ginecología y fertilidad de la ciudad.
Masters, un doctor trabajador y ambicioso deseaba ganar un premio Nobel por documentar clínicamente la manera en que el cuerpo responde durante el sexo, de tal manera que la medicina pudiera encontrar tratamientos efectivos para las parejas casadas que tenían problemas en la recámara. Bill se percató de que necesitaba asociarse con una mujer para una empresa tan riesgosa. Las pocas mujeres doctoras en la década de 1950 no querían acercarse a este experimento potencialmente explosivo que podría arruinar sus carreras. Ni siquiera la esposa de Masters (con quien tenía dos pequeños niños y vivía en los suburbios) quería involucrarse.
Virginia lo cambió todo. Casi inmediatamente mostró un genio nato con respecto a lo que hace que un hombre y una mujer hagan clic sexualmente y en los temas del corazón. Primero como una diligente adjunta y eventualmente como una socia en toda la extensión de la palabra, Johnson convenció a docenas de mujeres y hombres (enfermeras, enfermeros, residentes, estudiantes de grado y varias personas alrededor de St. Louis) a convertirse en parte de su estudio secreto de una década de duración, el experimento sexual más grande en la historia de Estados Unidos.
Su trabajo fue publicado en 1966 en "Human Sexual Response" y explicaba en su propia oscura jerga médica, la manera en que el cuerpo trabaja durante el sexo. Como cartógrafos, colocaron en un mapa la manera en que cada parte del cuerpo vibra, suda y se excita durante el sexo. Sin el extraordinario fervor y perseverancia de Virginia Johnson, Masters coincidía en que su experimento habría fracasado. Bill dio crédito a "Gini" por sus notables contribuciones, más allá de lo que cualquier doctor en la década de 1950 hubiera hecho, compartiendo con ella el crédito de su primer libro.
El tiempo acentuaría el impacto de Johnson aún más. A pesar de su lenguaje cuidado, el primer libro documentaba el poder de la sexualidad femenina, mostrando que las mujeres eran capaces de tener orgasmos múltiples, un verdadero despliegue de pirotecnia en comparación con la explosión única de la mayoría de los hombres.
Su evidencia clínica se convirtió en parte de la chispa de la llamada revolución sexual de Estados Unidos de las década de 1960 y 1970 que se reflejó en todo, desde importantes escritos feministas hasta la revista Playboy de Hugh Hefner. Incluso las recatadas revistas para mujeres, llenas de recetas y trivialidades caseras, empezaron a escribir sobre sexo utilizando las mismas frases clínicas que Masters y Johnson habían hecho aceptables en la sociedad educada.
Pero el impacto de Virginia fue más evidente particularmente en el segundo libro del dúo, "Human Sexual Inadequacy" de 1970, que les valió la portada de la revista Time y entrevistas en programas de televisión. Fue Virginia, en gran medida, quien desarrolló la terapia "sensual" del equipo a partir de una gran variedad de influencias (incluyendo el conductismo, los métodos freudianos de hablar e incluso estudios de urología de otros investigadores médicos) lo que pronto atrajo a muchas parejas a su clínica para curar sus dificultades sexuales.
El hecho de que una mujer sin un grado hubiera llegado a un enfoque tan efectivo proclamando una solución inmediata tan estadounidense: 80% de éxito en un plazo de dos semanas (en comparación con años sobre el diván de un analista vienés hablando de sentimientos sobre nuestra pobre madre) resultaba irritante para las instituciones médicas. Aún así el trabajo pionero de Masters y Johnson sentó las bases para la industria de la terapia moderna del sexo, con clínicas alrededor del mundo que dependen de sus métodos y sabiduría hasta la fecha.
Más tarde Virginia diría que la devoción completa a su investigación y a sus pacientes lastimó mucho a la relación con sus hijos y a su matrimonio con Masters (se divorciaron en la década de 1990, poco después de que su clínica cerró), expresando el mismo arrepentimiento que muchas mujeres hoy comparten al tratar de balancear su trabajo y su vida familiar. También estaba preocupada porque su trabajo pionero sobre el sexo podría ser utilizado por libertinos para evitar la necesidad de mostrar sentimientos por sus parejas como humanos reales y cariñosos, más que hologramas pornográficos en la recámara.
Pero lo más importante fue que Johnson se percató de que muchas mujeres jóvenes habían adoptado estilo independiente de pensar sobre el sexo, que alguna vez fue tan prohibido en Estados Unidos en la década de 1950. Solo ellas, y no una figura paterna en bata de laboratorio, podría reglamentar sus cuerpos y establecer los términos para cuándo, cómo y con quién podrían compartir su sexualidad.
Las notables aventuras personales y profesionales de Johnson hacen de ella una de las mujeres estadounidenses más extraordinarias del siglo XX. Su fallecimiento debe recordarnos el gran impacto que su vida tuvo en todos nosotros.
Las opiniones expresadas en este comentario pertenecen exclusivamente a Thomas Maier.