Perdón, temporalmente parado por falta de internet...

Estoy sin internet, por ese motivo, va a ser difícil escribir en este blog, pero espero que no tarde para escribir nuevamente... Prometo volver en poco tiempo.

Gastronomía y letras: un recuento por los mejores libros de cocina del 2010 (vale la pena volver un poco en el tiempo)

Mañana se acaba el año y por ello, le ofrecemos una lista de los mejores libros tanto internacionales como nacionales publicados a lo largo del 2010. Desde variados recetarios, hasta libros inspirados en bodegones peruanos, usted encontrará los ingredientes necesarios para alimentar su biblioteca

(Foto: Niels Mulder / Flickr)

Este año, los mejores libros de cocina no exploraron las mentes de los genios culinarios, o revelaron asombrosos descubrimientos gastronómicos. En su lugar, trajeron recetas e ideas brillantes para los aficionados al buen comer. Teniendo esto en cuenta, The New York Times, ha elaborado una lista que todo cocinero o aprendiz debe tener.

En el lapso de apenas dos años, David Tanis ha publicado dos clásicos modernos. El corazón de la alcachofa y Un plato de higos. A pesar de su envidiable estilo de vida (reside en París, cocina a tiempo parcial en Chez Panisse y viaja frecuentemente a Marruecos y México), Tanis también es un asesor muy práctico para los cocineros caseros. Sus trucos para mejorar la carne de los supermercados (frotarla con ajo y sal) y hacer pasta para una sola persona son ideales para cualquiera que desee incursionar en las artes culinarias sin tantas complicaciones.

Otro libro muy recomendable es Alrededor de mi mesa francesa por Dorie Greenspan. Este es su primer recetario dedicado a la cocina, ya que antes había publicado textos de pastelería. Sus recetas de comida francesa actual, como el salmón marinado con papas y sus bastones de mostaza son ideales para sorprender a sus seres queridos con ligeros entremeses.

Este año trajo consigo el surgimiento de un grupo muy interesante: aquellos que cocinan sin gluten. La chica libre de gluten y el chef de Shauna James Ahern es uno de los libros más interesantes del movimiento, ya que celebra ingredientes como las almendras Marcona y el arroz basmati en lugar de obsesionarse con sustitutos de la pasta.

PARA PRINCIPIANTES

Para los que recién empiezan en las artes culinarias lo más recomendable es el libro En la cocina verde, de Alice Waters, el cual es un compendio de recetas básicas de exitosos chefs como David Chang, Thomas Keller y Lidia Bastianich.

De igual manera, el Recetario de pastelería de la compañía Clinton, enseña, por ejemplo, cómo batir la mantequilla fría en miel de maple creando así una emulsión que cambia la vida de sus panqueques y waffles. El libro también incluye la célebre receta de panqueques servida por el chef Neil Kleinberg.

La chef Rozanne Gold ha publicado el libro, Radicalmente simple, en donde utiliza pocos ingredientes para cada preparación, creando fabulosos resultados con inspiradas combinaciones como palta, limón y pimentón ahumado, o unas uvas tostadas con pechugas de pollo.

LIBROS PERUANOS

Como era de esperarse, el Perú también ha publicado libros inspirados en nuestra vasta gastronomía, entre los que destacan El Larousse de los postres peruanos, coescrito por Teresa Izquierdo, Marisa Guiulfo y Astrid Gutsche.

De igual manera el Vocabulario de la cocina limeña, el cual registra nombres de platos desde la Colonia hasta el siglo XX.

Finalmente el libro Bodegón de bodegones, escrito por el poeta y periodista Mirko Lauer que recorre las obras plástica peruanas bajo la figura del bodegón.

No hay que olvidar que este año fueron premiados en París por la prestigiosa Gourmand World Cookbook, los libros “Frutas Amazónicas”, de Astrid Gutsche, “Cocina con Colores” de Karissa Becerra, cuyo libro forma parte de los tres mejores a nivel mundial para niños y familia y “La Rosa Náutica Restaurante”, publicado por el famoso restaurante del mismo nombre, así como “El Larousse de la Gastronomía Peruana”, editado por Larousse, Wong y Gastón Acurio, y que se llevó la categoría como el mejor Libro del Mundo para Profesionales.
Jueves 30 de diciembre de 2010 - 03:31 pm

¿Qué le dijo...?

¿Un chinche a una chinche?
Te amo chincheramente.

¿Un semáforo a otro?
No me mires que me estoy cambiando.

¿El café al azúcar?
Sin ti mi vida es amarga.

¿Un pato a otro pato jugando a las carreras?
Vamos empatados.

¿Una iguana a la otra?
Somos iguanitas.

¿Un ojo al otro?
Tan cerca y no nos vemos.

¿Una pared a la otra pared?
Nos vemos en la esquina.

¿Una oreja a la otra?
Con tanta cera y no brillamos.

¿Un celular a otro celular?
Tengo celulitis.

¿El cuchillo a la gelatina?
No tiembles cobarde.

¿Un español a un chino?
Hola. Y el Chino contesta: las doce y tleinta

¿Saben por que mataron a Kung Fu?
Porque lo kunfundieron.

¿Por qué un libro de matemáticas se suicidó?
Porque tenía muchos problemas.

¿ Por qué las gallinas quieren tanto a sus pollitos?
Porque les costó un huevo tenerlos

¡LIBÉRATE DEL ESTRÉS Y RÍE UN POCO!!!!

Palabras de Saint Exupery sobre la muerte...

"Cierta vez he estado junto a tres campesinos, ante el lecho de muerte de su madre. Y en verdad que era doloroso. Por segunda vez se cortaba el cordón umbilical. Por segunda vez se deshacía el nudo: el que liga una generación con la otra. Estos tres hijos se hallaban, de pronto, solos, teniendo que aprenderlo todo, privados de una mesa familiar donde reunirse los dias de fiesta, privados del polo donde se encontraban todos. Pero descubrí, también, en esa ruptura, que la vida puede ser dada por segunda vez. Esos hijos, también ellos, a su vez, se harían cabezas de fila, puntos de reunión y patriarcas, hasta el momento en que les llegase el turno de transmitir el mando a la camada de pequeños que jugaban en el patio.

Miraba a la madre, a esa vieja campesina de apacible y duro rostro, de labios apretados, su rostro convertido en máscara de piedra. Y reconocía en ella el rostro de sus hijos. Esa máscara había servido para imprimir la de ellos. Aquel cuerpo había servido para imprimir estos cuerpos, estos hermosos ejemplares de hombres. Ella reposaba rota, pero como una ganga de la que se ha sacado el fruto. A su vez, hijos e hijas de su carne, imprimirían pequeños hombres. No se muere en la granja. La madre ha muerto, ¡viva la madre!

Dolorosa, sí, pero tan simple esta imagen del linaje, abandonando uno tras otro, sobre su camino, los hermosos despojos de cabellos blancos, marchando hacia vaya a saber uno qué verdad, a través de su metamorfosis.

Por ello, esa misma noche, la campana de los muertos de la aldea me pareció cargada, no de desesperación, sino de una alegría discreta y tierna. Ella que celebraba con la misma voz los entierros y los bautismos, anunciaba una vez más el paso de una generación a otra. Y solo se experimentaba una gran paz al oír cantar los esponsales de una pobre vieja con la tierra."

Lo que se transmitía así, de generación en generación, con el lento progreso de un crecimiento de árbol, era la vida, pero era también la conciencia. ¡Qué misteriosa ascención! De una lava en fusión, de una pasta de estrella, de una célula viva germinada por milagro hemos brotado, y, poco a poco, nos hemos elevado hasta escribir cantatas y pesar vías lácteas.

La madre no había transmitido solo la vida: ella había enseñado un lenguaje. Había confiado a sus hijos el caudal tan lentamente acumulado en el curso de los siglos, el patrimonio espiritual que ella misma había recibido en depósito, ese pequeño lote de tradiciones, de conceptos y de mitos que constituye toda la diferencia que separa a Newton o Shakespeare del bruto de la cavernas.

Lo que sentimos cuando tenemos hambre, esa hambre que impulsaba a los soldados de España bajo los disparos hacia la lección de botánica, que impulsó a Mermoz hacia el Atlántico Sur, que impulsaba a alguien hacia su poema, es que el Génesis no está acabado y que necesitamos alcanzar conciencia de nosotros mismos y del universo. Tenemos que tender pasarelas en la noche. Esto lo ignoran sólo aquellos que forman su sabiduría en una indiferencia que creen egoísta. ¡Pero todo desmiente a esa sabiduría! Camaradas, camaradas míos, yo os tomo por testigos: ¿Cuándo nos hemos sentido felices?"

Antoine de Saint Exupery. "Tierra de hombres".

La Apócope


Se define la apócope como la pérdida de una o más letras al final de una palabra cuando ésta va antes de un nombre, de un adjetivo, de un verbo o de un adverbio.
Por ejemplo, “uno” se convierte en “un” cuando viene antes de un nombre masculino singular.
Ejemplos:
Tengo un libro, y tú ¿Cuántos libros tienes?
Tengo uno.

Generalmente ocurre cuando acompaña a un nombre que es masculino singular.
Ejemplos:
Tengo un libro
Él tiene una agenda

Antes de un nombre:
Las palabras que adoptan la forma apocopada, solamente en la forma masculina y singular, son las siguientes:
Bueno - buen
Malo - mal
Primero - primer
Tercero - tercer
Uno - un (todos los numerales que terminan con este número: veintiún, treinta y un, ciento un)
Alguno - algún
Ninguno - ningún
Santo – san (excepciones: Santo Ángel, Santo Domingo, Santo Tomás, Santo Tomé y Santo Toribio)
Ejemplos:
¿Hay algún sacacorchos por aquí?
Llegó en tercer puesto.
Él es un buen alumno.
Pero: No hay ninguno. No hay ninguna cuchara. Ella no es buena cocinera.

Las palabras que adoptan la forma apocopada tanto en la forma masculina como en la femenina, pero siempre singular, son las siguientes:
Cualquiera - cualquier
Grande - gran
Ejemplos
Éste no es cualquier coche.
Ella es una gran mujer.

Antes de verbo:
Recientemente - recién
Ejemplos:
La pared está recién pintada. ¡Cuidado!

Antes de un adjetivo o un adverbio:
Tanto - tan
Cuanto - cuan
Ejemplos:
Ven tan rápido como puedas.
Vine cuan rápido podía.

Los días de la semana

En portugués, los días de la semana tienen origen cristiano, tienen que ver con la creación del mundo, por eso no hay prima o primeira-feira, pues el domingo es el primer día de la semana.
Pero, en español, como en otros idiomas, el origen de los nombres de los días de la semana tienen origen pagano.
Los romanos asociaron el nombre de sus dioses con los objetos celestiales, nombrando así los planetas que se podían observar: Luna (diosa de la Luna), Marte (dios de la guerra), Mercurio (mensajero de los dioses), Júpiter (dios padre), Venus (diosa de la belleza), Saturno (dios del tiempo). Posteriormente, se nombraron, durante el imperio romano, de esta forma los días de la semana, el primero haciendo referencia a la Luna, seguido de los otros.
El origen del día sábado es diferente, su nombre viene de la palabra "sabbat" (séptimo día, día de descanso de Dios en la creación del mundo).
Finalmente, el Domingo tiene relación con el sol y con Jesús. El emperador romano Constantino, antes de llegar a emperador, adoraba a Mitra (dios del Sol), pero cuando iba a luchar con su rival Majencio por el poder, tuvo un sueño en el que vio una cruz dentro de un sol con la inscripción "vence con esto", adoptó un estandarte con el símbolo y venció la batalla. Luego después, se declaró cristiano y dedicó el domingo al Señor. También prohibió hacer trabajos manuales ese día, cambiándolo por el sábado.
Por ese motivo, en español actualmente conocemos los días de la semana así:
Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.

Todavía

La palabra "todavía" en español es diferente del portugués, quiere decir algo que en este momento aún no ha sido realizado.
Por ejemplo:
Todavía no he limpiado la casa, porque no he tenido tiempo (hasta ahora no la he limpiado).
Quiero llamarla pero todavía no he podido hacerlo (hasta ahora no lo he hecho).

*A palavra "todavia" do português pode ser traduzida ao espanhol como "aunque"
Aunque lo queríamos no realizamos el viaje.
Fuimos a la playa, aunque lloviese mucho.

Vivo por ella - Andrea Bocelli y Marta Sanchez (HOMENAJE A LA MUSICA - Video)

Vivo Por Ella (Andrea Bocelli - letra)

Vivo por ella sin saber
si la encontré o me ha encontrado
Ya no recuerdo como fue
pero al final me ha conquistado

Vivo por ella que me da
toda mi fuerza de verdad
Vivo por ella y no me pesa

Vivo por ella yo también
no te me pongas tan celoso
Ella entre todas es la más
dulce y caliente como un beso

Ella a mi lado siempre está
para apagar mi soledad
Más que por mí por ella
yo vivo también

Es la musa que me invita
A tocarla suavecita
En mi piano a veces triste
la muerte no existe
si ella está aquí

Vivo por ella que me da
todo el afecto que le sale
A veces pega de verdad
pero es un puño que no duele

Vivo por ella que me da
fuerza, valor y realidad
para sentirme un poco vivo

¡Cómo duele cuando falta!
Vivo por ella en un hotel
¡Cómo brilla fuerte y alta!
Vivo por ella en propia piel

Si ella canta en mi garganta
mis penas más negras espanto

Vivo por ella y nadie más
puede vivir dentro de mí
Ella me da la vida, la vida

Sí está junto a mí
Si está junto a mí

Desde un palco o contra un muro
Vivo por ella al límite
En el trance más oscuro
Vivo por ella íntegra

Cada día una conquista
la protagonista
es ella también

Vivo por ella porque va
dándome siempre la salida
porque la música es así
fiel y sincera de por vida

Vivo por ella que me da
noches de amor y libertad
Si hubiese otra vida, la vivo
por ella también

Ella se llama música
Yo vivo también
Vivo por ella créeme
Por ella también

Yo vivo per lei
Yo vivo per lei